La verdadera política es sin llorar

Lo sucedido estos últimos días con el asesor de la alcaldesa Karen Rojo no es más que el reflejo de la política real, aquella que es cruel, despiadada y a muerte. Sin ir más lejos, lo que sucede entre Evelyn Matthei y  Franco Parisi es sólo un reflejo de eso. Así es la política, como dijo otro político hace tiempo: “es sin llorar”.

Sebastián Quinzán no podía esperar que con sus continuos ataques a concejales y ahora último a la candidata a diputada Marcela Hernando o al Intendente Waldo Mora, a quien trato de ser una persona “falto de huevos”, no tuvieran respuesta.

Estamos en plena campaña electoral y los ataques serán más duros y con la intención de provocar daños profundos. Quinzán debe darse cuenta que por los flancos que él abre, los ataques serán  a la propia alcaldesa, es a ella a quien finalmente deja en la indefensión al, “supuestamente” tratar de defender.

El asesor argentino  ha demostrado ser un improvisado en política y está muy lejano de ser el “estadista” que señala la propia alcaldesa hace un tiempo en una entrevista,  situación que deja en evidencia que ella misma es una principiante en este mismo tema.

Karen Rojo debe saber que su victoria se debe principalmente a que estuvo en el momento y el tiempo preciso y capitalizó el voto de castigo a la alcaldesa Hernando. En otras palabras Rojo no ganó, sino que Hernando perdió, por tanto, no es posible, en tan poco tiempo, que su principal asesor y “mano derecha e izquierda” como ella dice, se busque enemigos políticos por todos lados.

Si eventualmente Hernando es electa diputada y Pedro Araya, gracias al binominal, resulta “arrastrado” por Guillier al senado, tendrá  dos enormes piedras en el zapato por el resto de su periodo al mando de la alcaldía. A lo anterior sumamos que, es altamente probable que, la Nueva Mayoría llegue al Gobierno, los concejales actuales tendrán un nuevo peso, y podrán hacerle muy difícil su trabajo futuro.

Si bien no podemos decir que la política local es una “pelea de perros lanudos”, sino más bien una “pelea de quiltros grandes”, sigue siendo una “pelea de perros grandes” y hay ladridos, mordidas y en consecuencia heridas de por medio, donde Quinzán se metió en la pelea siendo apenas un quiltrito sin experiencia.  Si no se retira pronto con la cola entre las piernas y las orejas bajas, se arriesga a nuevos tarascones y cada vez más fuertes.

Luego de la divulgación del documento emanado por el ejército argentino, Quinzán quedó al descubierto como un mentiroso, y por tanto sus famosos dichos de ser el “adalid y luchador por la verdad”, enemigo de los engaños y la corrupción, quedan por el suelo, sin ningún sustento ético ni moral para lanzar acusación ninguna.

Mintió públicamente respecto de su profesión y quedó al descubierto. No sería nada extraño que en poco tiempo surjan nuevos elementos respecto del pasado del propio Quinzán o de su familia y para alguien, con un tejado de vidrio tan grande, es peligroso que se exponga tanto y de paso, exponga y debilite a la alcaldesa.

¿Qué haría un alcalde político astuto? Dejaría caer en caída libre al asesor, cuidando que cuando se estrelle  en el suelo, la sangre no le salpique. La alcaldesa Rojo no haría eso, es una principiante en política y en ella los afectos aún son superiores a los intereses, pero si no hace una movida pronta e inteligente, es posible que la caída del alfil signifique el sacrificio de la Reina.

1 Comentario

Deja una respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.