Con el objetivo de optimizar la planificación energética de la Región de Antofagasta y responder a los desafíos ambientales del territorio, el Centro Desarrollo Energético Antofagasta de la Universidad de Antofagasta (CDEA-UA) presentó el proyecto “Ruta Solar en la Región de Antofagasta: Una Planificación Estratégica para el Desarrollo Energético Local”, una iniciativa innovadora que desarrollará una herramienta de zonificación avanzada para la instalación de plantas fotovoltaicas, incorporando por primera vez el análisis del ensuciamiento o soiling como una capa crítica para evaluar su impacto en la generación solar y, con ello, en la futura industria del hidrógeno verde.
El director del CDEA-UA, Dr. Edward Fuentealba Vidal, explicó que el proyecto surge de una necesidad urgente. “Hoy día tenemos mucho recurso solar y eólico, pero no tenemos cuantificada en la mayoría de los mapas existentes la caracterización territorial del lugar. Nos falta medir temperatura, humedad y particularmente las capas de soiling que se depositan sobre las tecnologías fotovoltaicas, y que son clave para viabilizar el hidrógeno verde en nuestra región”, señaló. Agregó que este desarrollo se realizará en colaboración con universidades nacionales e internacionales, así como con la industria, mediante mediciones directas en plantas fotovoltaicas en operación junto a Enel Green Power.
La iniciativa es financiada por el Gobierno Regional de Antofagasta, a través del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD), por un monto de $309.959.000, aprobados por el Consejo Regional, y contempla una ejecución de 20 meses que incluye levantamiento de datos, desarrollo de cartografía temática, validación en terreno, uso de inteligencia artificial para análisis espacial y la elaboración de una guía técnica abierta para la toma de decisiones públicas y privadas.
El director del proyecto, Dr. Douglas Olivares Soza, destacó el impacto territorial y estratégico del trabajo. “Buscamos reducir incertidumbres en la etapa de inversión, aportar a la ciencia abierta y posicionar a Antofagasta como líder en energías limpias. Esta herramienta permitirá que empresas, PYMES, instituciones públicas y actores regionales tomen decisiones basadas en datos, con una mirada de largo plazo y con enfoque STEM que fomenta la inclusión de mujeres en el sector energético”.
Durante el lanzamiento, expertos nacionales e internacionales abordaron temáticas clave para el desarrollo solar regional. El Dr. Ricardo Ortiz, del 1er Tribunal Ambiental, expuso los actuales litigios entre proyectos solares y aspectos ambientales; la investigadora Josefa Montoya presentó metodologías de limpieza de paneles fotovoltaicos en contextos de escasez hídrica; y Denet Soler, estudiante de doctorado, mostró avances en su modelo de ciclo de vida para plantas solares.
Desde España, el investigador de la Universidad de Granada, Dr. Aitor Marzo, quien también expuso, valoró el avance del CDEA-UA y su rol internacional: “El crecimiento del centro ha sido impresionante, tanto en infraestructura como en prestigio. Hoy la región tiene un potencial gigantesco y un polo de desarrollo relevante para los estudios de atenuación atmosférica y desempeño de tecnologías solares”.
Asimismo, representantes del Instituto de Tecnologías Limpias (ITL) destacaron el impacto del proyecto para el sector. Francisco Torres, líder de Energía Solar del ITL, afirmó que “el área de soiling es un desafío que impacta la generación eléctrica solar en todo Chile. El enfoque territorial y la profundidad de este proyecto podrían información valiosa para los futuros proyectos”.
La iniciativa también forma parte de un ecosistema más amplio de proyectos que ejecuta el CDEA-UA, entre ellos investigación aplicada en hidrógeno verde, transición energética con combustión dual y educación científica en liceos de Tocopilla y Calama. “Ha sido un año de intenso trabajo y consolidación en investigación, implementación de proyectos y formación de capacidades para la región”, destacó el Dr. Fuentealba.
Con esta herramienta pionera, el CDEA-UA reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible del norte de Chile, aportando ciencia aplicada y soluciones concretas para fortalecer la transición energética y posicionar a Antofagasta como referente en energías limpias y producción futura de hidrógeno verde.







