Las modificaciones al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) que impulsó el gobierno, para reducir la carga fiscal que implica el subsidio, tendrán como consecuencia una alza histórica en los precios de la gasolina y el diésel partir de mañana, combustibles que llegarán a costar 370 y 580 pesos por litro, respectivamente.
El gobierno declaró que ante la imposibilidad de seguir costeando el subsidio aplicará una serie de medidas, como recursos para contener el incremento de los pasajes en regiones y medidas de seguridad para fin de proteger a los camioneros en la ruta y sitios de descanso. Los dos gremios que recibirán el mayor impacto de la medida serán el sector del transporte público y el comercio.
Fernando Herrera es el presidente de la Asociación de Dueños de Taxibuses de Antofagasta (Adutax), ciudad donde el sistema TransAntofagasta tiene su pasaje a 650 pesos. La noticia la recibieron como un balde de agua fría, reconoció.
“Hasta el momento nos hemos enterado de todo esto por la prensa. Entendemos que al aumentar a 580 pesos más o menos el combustible es un 50% del valor actual, por lo tanto, todos los costos se incrementan un 50%”, adelantó.
Sin embargo, recordó que son un servicio licitado con una tarifa regulada que recibe indicaciones de parte del Ministerio de Transportes. “En este minuto no hay alza de tarifas hasta que se indique lo contrario”, precisó Herrera.
En la región todavía no se ha designado al titular de la Seremi de Transportes, lo cual representa una complejidad a la hora de buscar un interlocutor. “Estamos a la espera de que la designen para sentarnos a conversar y ver la problemática. Pero como todo ha sido reciente en este momento nos encontramos haciendo algunas coordinaciones básicamente para calmar a la comunidad, a los conductores y los dueños de buses. Es importante (el nombramiento), porque es la autoridad con la que tenemos que trabajar”, apuntó.
Sobre las ayudas, Herrera sostuvo que la única información que manejan es que el Ministro de Hacienda en regiones, a través de los fondos espejo, compensará la diferencia de tarifas.
“Creemos que lo más lógico es seguir trabajando como hasta hoy, porque la tarifa ya está compensada por el congelamiento del año 2019. El precio hoy debería ser 830 pesos, pero está en 650 pesos y esa diferencia el ministerio la compensa. Con los nuevos valores, si el ministerio nos solicita congelar la tarifa, lo que debiera hacer es compensar la diferencia”, clarificó el presidente de Adutax.
IMPACTO ASCENDENTE EN LOS PRECIOS
El presidente de la Cámara de Comercio de Antofagasta, Antonio Sánchez, indicó que dimensionar el impacto todavía es apresurado, mencionando que algunos analistas dicen que el aumento incidirá hasta en el 1% de la inflación total. Y manifestó que, aunque sabían que esto podía concretarse, no tenían una dimensión de la rapidez ni la forma con la que llegaría el aumento de los combustibles. Pensaban, añadió, en algo más paulatino.
“Hay que ver cuánto durará todo esto y las medidas que el gobierno pretende aplicar. Sin embargo, esto tendrá un impacto ascendente de todas maneras en los precios de los productos, en la medida que cuando los que tengan que pagar más, como el transporte, traspasen ese incremento al comerciante final. Las pérdidas son por ambos lados, porque no todo puede ser traspasado al precio, porque estos se establecen a través del funcionamiento de la actividad económica. Así que en esta cadena pierden todos”, declaró Sánchez.
Sobre las ayudas, el dirigente expresó que todavía no conocen el detalle de las medidas de apoyo para aplacar el impacto, porque el efecto principal de transmisión de precios para el comercio es por el transporte. En este sentido, subrayó que no se anuncia ninguna medida paliativa para los camiones, solo temas de seguridad para las áreas de descanso, lo que no está ligado a lo principal que es el valor del combustible. “(El transporte de camiones) tendrá algo que decir, en estos momentos para el comercio lo que ocurra con ellos pasa a ser lo más importante”, recordó.
LOS PRECIOS SE ESTABILIZARÁN
El doctor en Economía Aplicada, profesor titular del Departamento de Economía de la Universidad Católica del Norte y profesor adjunto en Michigan State University (EE.UU.), señaló que la medida del gobierno es un desacierto político, sin embargo, ponderó que desde el punto de vista técnico el mensaje es que se trata de algo insostenible, no se puede pagar más el Mepco, a menos que estemos dispuestos a contribuir con más dinero a través de impuestos.
“El precio del combustible es mucho más alto del que pagamos, es de unos 1.600 o 1.700 pesos. Lo que hace el Estado actualmente es poner 300 pesos de esos 1.600 y cuando aplicamos un subsidio la pregunta es quién lo paga. Ese dinero el Estado lo saca de lo que recauda, lo que sale del mismo contribuyente. Entonces cuando el Estado dice que no puede aguantar más ese diferencial, lo que dice entre líneas es ‘ya no me alcanza la plata, a menos que aceptes que quieras un impuesto más alto y dudo que todos queramos que nos suban el IVA o el Impuesto a la Renta, que representan el 92% de todos los impuestos recaudados. Entonces la pregunta sería si queremos mantener el Mepco ¿qué vamos a subir, el IVA o la Renta? Si no sacamos la plata de impuestos tampoco tenemos la capacidad de endeudarnos como país porque no hay crecimiento económico”, detalló el académico.
Paredes expuso que, en su opinión, lo único que estaba haciendo el país era entregar un subsidio a la oferta. También sinceró que se trata de un tema con aristas muy técnicas, sin embargo, dijo que subirán los precios y el punto importantes es que las empresas tendrán que inevitablemente comenzar a competir, porque al valor actual la gente comprara menos. Y los empresarios, cuando tienen menos ventas, bajan sus precios.
“Si en un mes más preguntan los precios se van a estabilizar, no estoy diciendo que volverán a los niveles de antes, pero, en ningún caso, seguirán igual de altos. La única forma en que esto no pase es que las empresas que venden petróleo y bencina en Chile funcionen como un cartel, que se pongan de acuerdo en los precios y eso es completamente ilegal. Si los precios no bajan, la Fiscalía Nacional Económica y el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia deberían demandar a estas empresas”, alertó.
NUEVO DESTINO PARA LOS USD 3.000 MILLONES
El economista también planteó una forma distinta de ver la reducción del subsidio y es considerar que se liberará un presupuesto considerable con el que, por ejemplo, podría subsidiarse la compra de vehículos eléctricos, “porque para allá va todo esto”. Paredes precisó que son cerca de 3.000 millones de dólares anuales los que involucra el subsidio y para tener una idea, es una cifra que como la del presupuesto de un ministerio de tamaño medio. Y ejemplificó que un hospital, aproximadamente, cuesta unos 250 millones de dólares y en un año amortiguamos el precio de la bencina en el equivalente a más de diez hospitales al año.
“Cuando entregas un subsidio, y esta es la parte más fina económica, la plata se entrega a la empresa y aquí está el error al entender esto. Cuando se pasa el subsidio a la empresa, la gente asume, erróneamente, que la empresa bajará en ese valor el precio. Cuando Netflix llegó a Chile no pagaba impuesto y el gobierno dijo que tendrían que pagar IVA. La gente reclamó que eso llevase a subir en un 20% los precios, pero eso no ocurrió, llegó solo a un 8% o 9% y no porque hicieron un beneficio social con los chilenos. El valor no subió en ese 20% por el hecho de que no podían hacerlo, ya que, de lo contrario, su precio no sería competitivo con otras plataformas y terminó cediendo utilidades. Al aplicar un impuesto o subsidio a la oferta a quien produce, en el peor de los escenarios se traduce completamente hacia el precio, pero no en la mayoría de las veces”, puntualizó Dusan Paredes.









