Ediles de Antofagasta solicitan a la administración del alcalde Sacha Razmilic agilizar la elaboración del contrato de barrido de calles que este mes debería pasar a votación en el Concejo Municipal. La concejala Karina Guzmán solicitó información sobre el estado del documento en la última sesión del cuerpo colegio, pero sostuvo que las explicaciones fueron poco claras y que el contrato permanece en revisión en la unidad de Control debido a observaciones que no fueron comunicadas. Los concejales apuntaron a que desde el año 2019 el municipio como institución no ha logrado sacar adelante esta licitación, recurriendo de forma reiterada a tratos directos y cuestionando que, a pesar del esfuerzo de los funcionarios, la suciedad es un foco de reclamo de la comunidad.
Karina Guzmán (FRVS) detalló que, debido a los problemas con el barrido y recolección de basura, preguntó en la sesión de ayer en el Concejo Municipal por el contrato, solicitando la intervención de la directora de Control. “Sabemos que la licitación tiene un procedimiento legal, pero dentro de todo lo que se dijo me llamó la atención que la directora reconociera que hubo un retraso. Supuestamente, la comisión evaluadora tenía que pronunciarse en 20 días, lo que se extendió porque en la unidad de Control hay observaciones que deben resolverse”, declaró.
La edil precisó que les habían informado que el contrato pasaría en mayo al Concejo y que el proceso marchaba en orden, sin embargo, dijo que su conclusión tras lo expuesto en la sesión es que aquello no sería tan sencillo.
“Estamos a la espera de que emitan el informe que debe salir a la comisión para seguir el proceso. El alcalde dijo que apenas esté nos avisará, pero quedé con cierta incertidumbre porque no fueron claras las respuestas. Al final, después de todas las vueltas que se dio, la directora dijo que efectivamente había un retraso, que se habían extendido los 20 días, pero que hay alguna observación que están analizando. ¿Qué es? No lo sabemos y esperamos que puedan resolverlo para que esto termine prontamente por las condiciones en las que está la comuna”, cuestionó Guzmán.
La concejala recordó que, ante las dificultades que arrastra la licitación, el municipio recurrió a una seguidilla de tratos directos y que la responsabilidad del barrido la asumió de la unidad de Aseo de la municipalidad, con apoyo que prestó Demarco.
“Pero sabemos que ya no dan abasto. También tenemos muchos reclamos de los funcionarios municipales, que el trabajo se está haciendo lugares muy puntuales porque no alcanza para más. Por eso espero que no salga ninguna sorpresa, que se estén viendo cosas de forma y no de fondo (en las observaciones)”, expresó Guzmán, quien indicó que el alcalde debería colocar todas sus energías en este asunto, al tratarse uno de los temas principales problemas de la ciudad.
La concejala Norma Leiva (PS) espera que el proceso licitatorio tenga buenos resultados y, personalmente, afirmó que “estoy dispuesta a colaborar en todo aquello que legalmente sea posible y que permita avanzar en una solución a esta problemática. Incluso, no me he cerrado a la posibilidad de un trato directo”.
“NO SABEMOS CUÁLES SON LAS OBSERVACIONES”
Al término de la sesión del Concejo Municipal, el edil Waldo Valderrama (PC) puntualizó que no quedó conforme con la respuesta que dio la administración sobre el contrato.
“Entiendo que a veces hay extensiones de plazo para la evaluación cuando tenemos licitaciones complejas, pero se trata de una alta prioridad para la ciudad. La administración no ha puesto todo el compromiso que debería tener un contrato de estas características y con las consecuencias que tiene en la comuna. No sabemos cuáles son las observaciones, no quedó claro, fue poco clarificadora la respuesta del municipio”, enfatizó el concejal.
Valderrama manifestó que el barrido de la ciudad se transformó en un asunto complejo. Y subrayó que a pesar de un plan de contingencia con funcionarios municipales y en un momento incluso con colaboración del mundo privado, no ha sido suficiente. “Constantemente vemos el reclamo de los vecinos sobre la condición en la que se encuentra la ciudad, no solamente en el casco central, porque el contrato no solo es para limpiar el centro de Antofagasta. Deberían tener todas las capacidades puestas en este tipo de contratos porque, además, es una tarea que no puede hacer nadie más”, dijo.
La concejala María Tapia (PDG) pidió al alcalde que les informara el estado en el que se encuentra el contrato, gestión que, como habría comprometido el jefe comunal, se concretaría la próxima semana. “Control lo está visando”, aseveró Tapia, agregando que el documento debería pasar durante este mes a revisión en el Concejo. Sin embargo, expuso que, si existe alguna irregularidad, el trabajo tendría que realizarse nuevamente. “Queremos que esto salga rápido, porque que las calles están bastante sucias y necesitamos limpiar Antofagasta”, recalcó la edil.











