Los programas de limpieza del Ministerio de Obras Públicas (MOP) retiraron el equivalente a 50 piscinas olímpicas de excedentes desde los canales aluvionales de la Región de Antofagasta entre 2024 y 2025. El material, compuesto principalmente por basura y escombros, representa un peligro eminente al disminuir la capacidad de mitigación de estas infraestructuras.
Las pozas fueron diseñadas en las quebradas para proteger a la población de eventos por remoción en masa, como el trágico aluvión de 1991 que dejó 91 personas fallecidas, varios desaparecidos y miles de damnificados.
Luego de esa tragedia, el Estado invirtió miles de millones de pesos en la construcción de piscinas aluvionales en Antofagasta. Estas tienen como función retener los elementos sólidos arrastrados desde las alturas y disipar la velocidad y fuerza del agua que escurre por los cerros. Sin embargo, con el paso del tiempo y las escasas lluvias de las últimas décadas, los canales se convirtieron en microbasurales urbanos donde se deposita desde basura domiciliaria hasta desechos de construcción, lo que obliga a las autoridades a desarrollar tareas preventivas de forma constante.
Desglose por comunas e inversión
El detalle del contrato de conservación 2024–2025 indica que el total de excedente retirado ascendió a , con una inversión sectorial de $617 millones. Taltal fue la comuna donde más se extrajo material (), seguida por Tocopilla () y Antofagasta ().
A estas labores se suman los trabajos del Gobierno Regional en obras aluvionales de Antofagasta, los cuales permitieron retirar toneladas de Rescon (residuos de construcción) desde las quebradas La Cadena y Salar del Carmen, mediante una inversión de $1.045 millones. Además, está considerada una segunda etapa para extraer toneladas adicionales, con un costo de $313 millones.
Planificación e infraestructura futura
Respecto al proceso operativo, la autoridad explicó que primero se diseña un programa bianual para auditar el estado de cada canal aluvional. Posteriormente, se programa la limpieza en el sector de pozas utilizando trabajo manual o maquinaria pesada, según los requerimientos del terreno.
El seremi de Obras Públicas, José Fuentes, recordó que durante el aluvión de 1991 las condiciones de la ciudad no permitían contener el volumen de arrastre, lo que desencadenó las pérdidas humanas y materiales.
“Por eso la importancia de lo que se ha construido. Hoy tenemos 11 canales aluvionales en Antofagasta y terminaremos entre 2027 y 2028 la número 12, que corresponde a la fase 2 de la quebrada Bonilla”, destacó el secretario regional.
Finalmente, la autoridad hizo un llamado directo a la responsabilidad ciudadana. “Estas obras se construyeron para el control aluvional. Si hay material excedente acumulado, al momento de un evento climático este será arrastrado y afectará a toda la comunidad. Lo ideal es que solo exista escurrimiento de agua. Pedimos a los vecinos que no depositen basura en estos lugares”, concluyó Fuentes.










