Hace dos meses, el presidente José Antonio Kast recibió a un grupo de alcaldes de todo Chile, quienes fueron hasta La Moneda para plantear sus reparos frente a la idea de eximir del pago de contribuciones a la primera vivienda a los adultos mayores de 65 años. La medida es parte del proyecto de reconstrucción nacional, conocido como “megarreforma” por las diferentes áreas que modifica. Sin embargo, el presidente de la Asociación de Municipalidades de la Región de Antofagasta (AMRA), Justo Zuleta, manifestó que “desde el primer minuto fue un no absoluto a poder siquiera analizar el tema”.
En esa cita, el jefe de Estado, de manera muy amable, les explicó que la decisión estaba tomada y que no echaría pie atrás. La preocupación de los alcaldes pasaba porque las contribuciones, en municipios como el de Antofagasta, representan la principal fuente de ingresos, incluso por sobre las patentes comerciales y permisos de circulación. Además, advertían que el beneficio será para los contribuyentes con las propiedades más caras, no para personas en situación de precariedad.
En la Cámara, una comisión mixta aprobó la indicación para compensar aquellos menores ingresos y los cuestionamientos de los jefes comunales de oposición llegaron de inmediato, ya que la fórmula plantea que los dineros saldrán en gran parte del IVA. Así, indican que los impuestos de todos los chilenos irán a compensar lo que pagaban las contribuciones en las comunas más ricas y con más plusvalía del país.
“Sobre la petición de que no se aplicara esta disminución de las contribuciones existen tantas voces que uno esperaría que fuesen más escuchadas”, expresó Justo Zuleta, alcalde de San Pedro de Atacama.
¿Cuáles son las comunas que dependen más de este fondo en la región?
Las comunas más grandes, como Antofagasta y Calama, son las que se verían más afectadas porque es donde existe la mayor plusvalía de casa habitación y edificios. Siempre estuvo la discusión de que se favorecerá principalmente a personas que tienen cómo pagar esas contribuciones. Si bien son adultos mayores, una parte importante de la gente que será beneficiada no tiene una condición de precariedad. Donde existe la mayor plusvalía del valor de las viviendas es en las ciudades más grandes y, por lo tanto, serán las que tendrán problemas en este sentido.
El ministro Quiroz realizó unas declaraciones respecto de las críticas de alcaldes de oposición, manifestando que hay una propuesta para compensar la exención de contribuciones y que “si prefieren que no los compensen, no se compensan, y se acabó”. ¿Qué le parece la postura del ministro?
Es no entender o no colocarse en el lugar de los municipios, porque esto no es la posición de un alcalde o de la figura que en este momento está a cargo de cada municipio. La preocupación es por las condiciones en que quedarán las municipalidades en cuanto a los ingresos permanentes. Y esto sí tendría una trascendencia importante en la gestión que involucra a cada uno de los alcaldes actuales, pero también en lo que vamos a heredar con nuestras decisiones a los próximos jefes comunales. Por eso lo que se asume también es la responsabilidad que nos compete de defender estos aportes que son importantes para los programas de cada municipio. Por eso lo que se le pide al ministro es entender desde dónde estamos hablando.
También se planteó que la forma en la que ha actuado el gobierno, sin llegar a acuerdos con la oposición, lleva a un escenario en el que el próximo Congreso podría revertir o derogar lo aprobado.
A veces se tiende a pensar que la oposición o las diferencia que se generan como en este caso son de tipo político. Pero lo aclaramos muchas veces que fue por la falta de claridad por el grado de afección de manera permanente. Así estuvo enfocada toda la preocupación en forma general de los alcaldes y creo que dejamos de lado muchas veces la visión de oposición política para analizar el aspecto técnico de estas modificaciones. Se analizó con gente experta, incluso con representantes de todas las posiciones políticas. Sobre la petición de que no se aplicara esta disminución de las contribuciones existen tantas voces que uno esperaría que fuesen más escuchadas.
¿Qué resumen le deja la manera en que el gobierno trabajó en específico esta norma que afecta directamente a los municipios?
La sensación principal que nos deja a todos es un poco de frustración al no ser escuchados. Uno esperaría que, a lo mejor, con toda la experiencia que existe de años en el manejo de municipalidades y cómo se compone el ejercicio de recaudación y de ejecución, al menos escucharan a los alcaldes. Pero la posición, desde el primer minuto, fue decir que esto iba. Desde que nos recibió el presidente en La Moneda se mencionó de inmediato, muy amablemente, que era una decisión ya tomada, que no habría pie atrás y que la idea continuaría. Creo que tal vez eso es lo que más genera frustración, porque no hubo ningún espacio para decir sentémonos, estamos dispuestos a escucharnos. Y bueno, después de eso, podrían decir que concluyeron que lo mejor era continuar con el programa. En este caso, desde el primer minuto fue un no absoluto a poder siquiera analizar el tema.










