En el marco de la huelga legal iniciada el 7 de octubre por los trabajadores de dos de sus sindicatos, que en conjunto agrupan a 709 personas, Minera Centinela realizó un llamado a continuar buscando acuerdos a través del diálogo. En este sentido, rechazó el uso de medidas de presión impropias para un proceso de negociación colectiva reglado, como la huelga de hambre que habrían iniciado tres miembros de los sindicatos tan pronto comenzó la huelga legal.
Además, desde la compañía aseguraron que no hay ninguna razón que justifique poner en riesgo la salud o la vida de las personas, especialmente considerando que los involucrados rechazaron una oferta que incluía, entre otros aspectos, incremento real de 2% del sueldo base y un monto final de $26 millones líquidos (bono de término de negociación de $22,5 millones y un préstamo blando de $3,5 millones), además de otros beneficios en salud y educación.
“La protección de la vida y la integridad de las personas debe ser siempre nuestra principal preocupación. En este contexto, consideramos que recurrir a una huelga de hambre como medida de presión en el marco de una negociación colectiva en la industria minera resulta desproporcionado, especialmente si se consideran las condiciones laborales y los beneficios con que cuentan los trabajadores de Minera Centinela. Nos preocupa profundamente esta decisión, cuyo propósito y alcance no logramos comprender, particularmente cuando existen instancias de diálogo para abordar las diferencias y buscar acuerdos de manera responsable”, señaló Boris Astete, gerente de Personas y Organización de Minera Centinela.
La compañía además ratificó que ha logrado mantener su producción de acuerdo con lo previsto y cumpliendo plenamente con lo que dispone la ley.












