Castro partió destacando que la comuna cuenta con una central de monitoreo municipal y que están “a un 96–97%” de cerrar la incorporación de 100 nuevas cámaras. Para él, el componente tecnológico es inevitable: sin inteligencia artificial, la demanda de operadores sería enorme. “Hay que tener modelos predictivos”, insistió, para que el monitoreo sea viable.
Fusión de direcciones: “había dos seguridades y era inviable”
Uno de los anuncios de gestión fue el cambio estructural interno: al llegar, encontró dos áreas separadas —Seguridad Pública y Seguridad Ciudadana— con funciones fragmentadas (una operativa, otra de coordinación con policías). Su primera decisión fue fusionarlas en una sola gran dirección para eliminar trabas administrativas y permitir conducción sistémica.
En su lectura, el punto de partida fue político: que el municipio decida si tendrá un rol protagónico en seguridad. “Si se asume, hay que contar con las personas indicadas y crear un sistema: recursos humanos, análisis del dato y tecnología”, explicó.
El “nudo crítico”: personal 24/7 y el Código del Trabajo
Castro fue directo al describir por qué es difícil levantar patrullaje municipal continuo con la estructura clásica: contratar en planta bajo estatuto administrativo no permite turnos 24/7 sin un costo gigantesco en horas extra.
Por eso impulsaron una salida: una asociación de municipalidades para seguridad. Contó que avanzaron con Mejillones y Sierra Gorda, pero finalmente firmaron con Mejillones, quedando a la espera del último paso administrativo (personalidad jurídica en Subdere). Su proyección operativa para tener patrullaje 24/7 era “mitad de año”, aunque reconoció que el cambio de gobierno podría retrasar plazos.
A la vez, explicó que la nueva ley habilita la figura de inspectores/guardias municipales contratables por Código del Trabajo, pero advirtió un punto clave pendiente: si el reglamento los obliga a ocupar “planta”, no resuelve el problema.
“Todo es seguridad”: la brecha percepción vs realidad
Castro coincidió en que existe una distancia importante entre victimización y percepción: dijo que Antofagasta puede tener menos incidencia que Santiago, pero más inseguridad percibida, describiendo una “paradoja” que se alimenta de incivilidades: ruidos molestos, rucos, consumo en vía pública, ocupación irregular del espacio y vehículos abandonados.
Su tesis: este tipo de problemas —aunque no siempre sean delitos graves— son los que más golpean la sensación de seguridad, pero compiten con las prioridades policiales. “Igual que una urgencia”, comparó.
Guardias municipales: chalecos, bastones y “otros”
Sobre herramientas para el personal municipal, Castro señaló que la ley exige elementos de autoprotección y menciona explícitamente chaleco antibalas, anticorte, bastón retráctil, esposas, entre otros. Indicó que el reglamento definirá el alcance y que existe debate sobre medios menos letales, apuntando que sería incoherente que privados tengan ciertas herramientas y el municipio no.
Recuperación de espacios públicos: Parque Croata y el centro
Castro enumeró intervenciones municipales donde la idea es recuperar y ordenar:
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Parque Croata: afirmó que recuperaron más de 37 mil m² ocupados por comercio irregular y lograron reubicar a vendedores “sin incidentes ni detenidos”, contrastando con escenas de otras ciudades.
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Centro: dijo que han fiscalizado y controlado ejes como Maipú y sectores Prat/Maipú-Matta, aunque reconoció áreas complejas.
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Meta declarada: “sacar el ambulante del centro” y limitarlo a zonas definidas por la administración.
El director planteó que este reordenamiento requiere capacidad operativa sostenida: “Terminaron los cimientos, este año es de recurso humano”, resumió, apuntando a que no quieren depender siempre de Carabineros.
Casinos ilegales, patentes de alcohol y “downtown”
Castro abrió otra arista: el centro no se degrada solo por ambulantes, sino por decisiones urbanas y comerciales. Mencionó fiscalizaciones a casinos ilegales y cuestionó la densidad de patentes de alcohol como parte de un ecosistema que incrementa riñas y delitos.
Aquí instaló una discusión mayor: qué tipo de centro quiere la ciudad, cómo se protege, y cómo se evita que actividades financieras y públicas abandonen el casco central (lo que suele acelerar la degradación).
Feria de las Pulgas: contención y rediseño
En relación con la Feria de las Pulgas (Pantaleón Cortés), Castro afirmó que será uno de los focos 2026: fiscalización todos los fines de semana, contención para que no se expanda y una intervención planificada con apoyo policial. Reconoció hallazgos reiterados (contrabando, alimentos sin control sanitario, medicamentos sin rotulación) y explicó que el diseño urbano y la dispersión de polos comerciales es parte de la solución de fondo.
Vehículos abandonados, grúas 24/7 y aparcadero externalizado
Sobre ordenamiento vial, Castro entregó un dato: el municipio recibió 1.653 denuncias en el último año por vehículos abandonados o mal estacionados. Para enfrentar el volumen, explicó que avanzaron hacia un modelo externalizado: aparcadero municipal + grúas, con un esquema que contempla seis grúas operativas 24/7, facilitando retiros en tiempos razonables tras fiscalización (inspectores municipales, Carabineros y fiscalización de Seremi de Transportes).







