En el podcast Un Día Menos de La Caja, Dominique Viera —Past President y directora de APRIMIN— puso el foco en un punto que, a su juicio, Chile aún no dimensiona: la minería no se reduce a las compañías mineras, sino que se sostiene sobre una red de proveedores, contratistas y empresas tecnológicas que empujan inversión, empleo e innovación.
“Hoy día es una cadena de valor que genera más empleo y muchas veces mueve incluso más recursos”, dijo, subrayando que parte relevante de las inversiones también provienen de proveedores: “Hay inversiones que vienen de parte de los proveedores que son importantes y son las que hoy día, además, tenemos que atraer a regiones como Antofagasta”.
Gobierno, institucionalidad y el “biministro”
Consultada por señales del próximo gobierno, Viera evitó tensionar el debate, pero sí transparentó inquietudes por cambios institucionales, destacando que se debe generar un trabajo de articulación y relaciones, generando mesas con actores diversos, consensos y licencia social, lo que requiere dedicación específica y no solo mirada económica.
“No entiendo la justificación de fusionar las carteras de Economía con Minería”, agregó, aunque enfatizó que los proveedores “somos gobernistas, estamos con el que gobierne”, y que el objetivo es sostener políticas y programas que han funcionado en la región, como estrategias de desarrollo y agendas de incorporación de mujeres.
Competencia regional: Argentina “viene fuerte” y Perú opera “pase lo que pase”
Desde una mirada internacional, Viera sostuvo que Argentina está empujando con fuerza su agenda minera: “Han hecho el RIGI y varias otras medidas buscando promover el desarrollo minero (…) quieren que sea su motor económico”. En paralelo, describió el caso peruano como un ecosistema donde la minería mantiene continuidad pese al ruido político: “Perú tiene la suerte de que (…) la minería por otro, independiente de lo que pase, tú sabes que sigue trabajando”.
El efecto, advirtió, será una disputa por capacidades: “Vamos a tener que pelearnos los proveedores y vamos a tener que pelearnos las personas con conocimiento específico”.
Empleo, automatización y el “upskilling”
Sobre el futuro del trabajo minero, Viera defendió que la automatización debe ser una transición acompañada, no un reemplazo indiscriminado: “Lo primero son actividades de upskilling”, afirmó, proponiendo capacitar a quienes hoy operan para adoptar tecnologías que vienen “para sacarte la línea de fuego”.
Puso como ejemplo la autonomía: cuando se introducen camiones autónomos, el temor suele ser el despido, pero —según su visión— la clave es que la tecnología permite aumentar productividad y escalar operaciones: “No es que tú necesites menos gente, es que produces más (…) no es que baje la producción”.
Además, distinguió entre empleos masivos (operaciones y mantenimiento) y roles estratégicos (robótica, IA, instrumentación, energía), que no son tantos en número, pero serán decisivos: “Identificar aquellas carreras (…) estratégicos versus los que son de gran head count”.
Cerró con un llamado a integrar experiencia humana y tecnología: “El robot tiene que ser alimentado por la persona que tenga la experiencia”, dijo, insistiendo en que los cambios deben fluir “de arriba a abajo y de abajo a arriba”.








