La región de Antofagasta vive —según coinciden distintos actores del sector— un nuevo superciclo minero. Así lo planteó Felipe Alveal, gerente de Asuntos Públicos Norte de Antofagasta Minerals, en conversación con el podcast El Orgullo de Ser de Antofagasta de Timeline.cl, donde aseguró que la zona enfrenta una década “tremendamente auspiciosa” en materia de inversión y desarrollo.
Alveal mencionó cifras que rondan los US$38 mil millones en inversiones proyectadas para la región en esta década, en diversas industrias, con la minería como eje principal. En ese contexto, destacó que el grupo minero dio el “puntapié inicial” con el proyecto Nueva Centinela, la segunda planta concentradora de Minera Centinela.
“El cobre es fundamental para el desarrollo sostenible. Si queremos energías renovables, electromovilidad e infraestructura, necesitamos más cobre”, sostuvo, subrayando que la demanda global por minerales críticos plantea una responsabilidad para las compañías productoras.
Empleo local y proveedores regionales
Uno de los puntos que enfatizó fue el encadenamiento productivo asociado a estas inversiones. Según explicó, el proyecto Nueva Centinela llegó a emplear cerca de 13 mil personas en su peak de construcción, con alrededor de un 30% de mano de obra local y más de 120 proveedores locales involucrados.
El ejecutivo reconoció que alcanzar esos niveles de contratación regional no es sencillo, considerando los altos estándares de la industria, pero afirmó que fue posible gracias a alianzas con municipios, oficinas de intermediación laboral y procesos de capacitación acelerada con certificación.
A nivel de la compañía, indicó que la contratación local bordea el 40% y que existe un esfuerzo sostenido por aumentar la participación femenina. “Estamos llegando a cifras cercanas al 44% de participación femenina en ciertos ámbitos y seguimos trabajando en equipos más balanceados, porque agregan valor y mejores resultados”, señaló.
Comunidades y “bienestar humano”
Desde su formación como antropólogo, Alveal puso especial énfasis en el rol comunitario de la minería. A su juicio, una relación armónica con comunidades y medio ambiente es condición básica para la continuidad de las operaciones.
“No se trata solo de producir cobre. También se trata de generar desarrollo y bienestar humano. Tenemos que ser un buen vecino y aportar a que la calidad de vida de las comunidades sea mejor con nosotros que sin nosotros”, afirmó.
En esa línea, valoró la Estrategia Minera Regional (EMRA) como un instrumento que reúne a industria, sector público y sociedad civil en una misma mesa. Para él, este tipo de gobernanza permite planificar a corto, mediano y largo plazo con un propósito compartido que va más allá del crecimiento económico.
Sierra Gorda como caso de estudio
Consultado por el caso de Sierra Gorda —comuna que ha destacado en indicadores de empleo y reducción de pobreza—, Alveal lo vinculó a la alta concentración de operaciones mineras y a una coordinación activa entre empresas y autoridades locales.
Mencionó la existencia de instancias como el Comité Estratégico Minero comunal y el avance hacia acuerdos de producción limpia, especialmente para abordar temas como la calidad del aire. “Nos hicimos cargo del problema en conjunto con la municipalidad, el Gobierno Regional y la Asociación de Industriales”, explicó.
Agua de mar y relaves en rajos mineros
En materia ambiental, destacó el avance hacia el uso de agua de mar sin desalar en las operaciones, así como la transición de Minera Zaldívar para dejar de usar agua continental hacia 2028.
También relevó un proyecto innovador en Minera Centinela: el depósito de relaves espesados en rajos mineros en desuso. “En vez de dejar un rajo abandonado, se reutiliza para depositar relaves con estándares de seguridad y gestión certificados. Es un proyecto pionero en Chile y apunta a la minería del futuro”, indicó.
Reconversión de patios ferroviarios
A nivel urbano, uno de los proyectos más emblemáticos es la reconversión de los antiguos patios ferroviarios del Ferrocarril Antofagasta–Bolivia en el centro de la ciudad. Tras procesos de limpieza ambiental, la iniciativa —denominada Barrio Parque— contempla áreas verdes, espacios culturales, conectividad vial y desarrollo urbano en cerca de 40 hectáreas.
“Va a ser la transformación urbana más grande de este tipo en Chile. No solo es un tema ambiental, también es cómo hacemos ciudad y recuperamos espacios para la comunidad”, afirmó.
Orgullo de ser de Antofagasta
Finalmente, Alveal valoró la campaña “El Orgullo de Ser de Antofagasta”, que reconoce a personas de la región por su aporte en deporte, cultura, emprendimiento y vida comunitaria.
“Somos una compañía local y tenemos un arraigo con el territorio. Hay muchas personas que, desinteresadamente, hacen de esta región un mejor lugar. Visibilizarlas y reconocerlas también es parte de nuestro compromiso”, señaló.
Como mensaje de cierre, el ejecutivo recalcó que la minería seguirá siendo el principal motor regional, pero que su legitimidad depende de la convivencia con comunidades y medio ambiente. “Tenemos enormes oportunidades, pero también grandes responsabilidades. El desafío es que minería, medio ambiente y comunidades cohabiten de la mejor forma posible”, concluyó.
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