Faltaban 10 minutos para las 13:00 horas cuando César Antonio Avendaño Huerta ingresó al mar en Hornitos para rescatar a dos niñas que eran arrastradas por la corriente en un colchón inflable. Su esposa, Pamela Ramírez, y su hija de dos años estaban con él, pero no alcanzaron a despedirse: corrió de inmediato al agua para auxiliarlas.
“Estábamos tomando sol y habían unas niñas con un colchón inflable desde hace mucho rato. Escuchamos que la gente empezó a alertar a su papá que se las estaba llevando la corriente. El papá corrió al agua y mi esposo fue a ayudarlo, porque estábamos en la carpa de al lado. No le alcancé a decir que no, que era peligroso. Si bien se veía que no era tan al fondo, Hornitos es súper engañoso”, comentó Pamela.
Fueron minutos de extrema angustia. Pamela vio cómo poco a poco salieron las niñas y las personas que ingresaron a ayudarlas, pero no su esposo. Llamó a Carabineros y a la Armada, aunque por la escasa señal tuvo que contactar a familiares por WhatsApp para que solicitaran ayuda. Finalmente, fueron pescadores en un pequeño bote quienes lo llevaron hasta la costa.
Según su relato, César estuvo alrededor de 40 minutos en el agua. El traslado también fue extenso, debido a la poca potencia del bote y porque no llegaron exactamente al punto por el que había ingresado. Cuando finalmente lo llevaron hasta la orilla, Pamela lo esperaba en el lugar. Solo pudo abrazarlo mientras personal del SAMU realizaba maniobras de reanimación, constatando su fallecimiento.
“No puedo olvidar ese momento. Lo veía y quería ayudarlo, pero tenía a mi hija en la mano y pensaba que me podía pasar algo a mí. Era verlo que se estaba ahogando y no podía hacer nada”, lamentó.
Al día siguiente, en la funeraria donde se encuentra su cuerpo, un padre y su hijo que también ayudaron en el rescate le explicaron a Pamela lo ocurrido en el agua. Le indicaron que César no alcanzó a sujetarse de una cuerda debido a la fuerza de la corriente y que solo pudieron escuchar sus gritos pidiendo auxilio.
“Me reconforta porque nuestros hijos lo recordarán como alguien que ayudó desinteresadamente y sin pensarlo”, manifestó.
La familia cuestionó además la falta de personal para enfrentar este tipo de emergencias. Si bien el destacamento de Hornitos no estaba operativo al ser el primer día de marzo, aseguran que personal de la Armada tardó en llegar al lugar. También señalaron que funcionarios del Servicio Médico Legal se presentaron cerca de las 20:00 horas para el retiro del cuerpo. “Fueron los pescadores y sus familiares quienes auxiliaron”, comentaron.
Padre de cuatro y de gran corazón
César y Pamela vivían en Antofagasta y habían pasado la noche en Hornitos acampando para ver las estrellas y despedir el verano, instancia que disfrutaron junto a la menor de sus cuatro hijos.
“Fue una noche con una luna llena hermosa, vimos estrellas fugaces, pedimos deseos y planificamos el futuro. Al otro día estaba todo bien, hasta que ocurrió esta tragedia”, relató Pamela.

César trabajaba en el área de Recursos Humanos y estudiaba Ingeniería en Administración de Empresas. Según su esposa, ayudaba constantemente a otras personas a encontrar trabajo gracias a los contactos que mantenía con distintas empresas.
El 16 de marzo cumpliría 43 años y el pasado 25 de febrero había celebrado 14 años de matrimonio.
“Era una gran persona, tenía un enorme corazón, estaba siempre ayudando y con buena voluntad. Le daba trabajo a todos. Tenía muchos amigos, lo han venido a ver desde compañeros de la básica y del liceo hasta una profesora, y todos lo recuerdan así”, señaló.
Sus cercanos también lo describen como un gran esposo, padre y amigo, además de alguien alegre y bromista. “Era muy chistoso, siempre tirando tallas. Hasta los sobrinos querían salir con el tío César”, contó Pamela, agregando que muchos le decían “Rambo” por considerarlo una persona fuerte. “Por eso nos extraña lo que pasó, porque siempre pensamos que iba a salir”.
Finalmente, recordó la forma de vida que compartían. “Muchas veces hemos tenido ahorros y preferíamos no comprarnos un auto, sino viajar y vivir experiencias con nuestros hijos. Él decía que si compraba un auto y le pasaba algo, ahí quedaba el auto; en cambio, las vivencias quedan para siempre. Nuestra relación tenía esa base, de vivir cada momento. Y justamente la última noche fue tan linda, viendo las estrellas, con la bebé y despidiendo el verano… pero nunca pensé que también lo estaba despidiendo a él. Fue una noche mágica”, expresó.

La familia informó que César está siendo velado en la funeraria San José hasta las 13:30 horas del 4 de marzo, y su funeral se realizará ese mismo día a las 14:30 en el Parque del Recuerdo, para quienes deseen acompañarlos.








