La modificación al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) abrió un nuevo frente de conflicto entre el Gobierno central y los gobernadores regionales, quienes rechazaron asumir el costo de mitigar el alza en el transporte público.
A través de una declaración pública, la Asociación de Gobernadores de Chile (Agorechi) cuestionó la posibilidad de que sean las propias regiones las que absorban el impacto.
“La propuesta de que cada gobernador vea cómo mitigar el impacto en su región puede generar expectativas imposibles de abordar”, señalaron.
El mensaje apunta directamente al Ministerio de Transportes, al que exigen asumir la responsabilidad tanto administrativa como financiera.
“No es nuestra competencia”
Los gobernadores fueron explícitos en descartar cualquier rol en subsidios al transporte, marcando una línea roja frente al Ejecutivo.
“No es competencia, ni hay capacidad funcionaria en los gobiernos regionales para entregar subsidios”, advirtieron.
La postura refleja una tensión creciente entre el nivel central y las autoridades regionales, especialmente en un contexto de recortes presupuestarios y mayores exigencias de gestión.
Regiones en desventaja
En el documento, los gobernadores recalcan que el impacto del alza será más severo fuera de Santiago, debido a las características propias de las regiones.
“El alza de combustibles golpea con especial dureza a las regiones, donde las distancias son mayores y la economía depende del transporte terrestre”, indicaron.
Reclamo por recursos y advertencia política
Además, los gobiernos regionales recordaron que ya han contribuido significativamente al presupuesto nacional, cuestionando nuevas exigencias sin financiamiento adicional.
Advirtieron que trasladar esta responsabilidad a las regiones podría generar expectativas que no podrán cumplirse, tensionando aún más la relación con los gremios del transporte.
Apertura condicionada: solo con financiamiento
Pese al conflicto, los gobernadores dejaron abierta la puerta a colaborar, pero bajo condiciones claras.
Plantearon que el Ministerio de Transportes debe liderar un subsidio nacional que evite el alza de pasajes, mientras que las regiones podrían enfocarse en soluciones estructurales como la electromovilidad.
“Queremos ser parte de la solución, pero no podemos asumir responsabilidades que no nos corresponden”, es el mensaje que cruza la declaración.
Escala el conflicto
Finalmente, los gobernadores propusieron una mesa de trabajo urgente con el Ejecutivo, aunque el tono del documento deja en evidencia un escenario de creciente fricción política.
“Nos ponemos a disposición para avanzar en soluciones, pero resguardando el bienestar de nuestras comunidades”, concluyeron.









