En el marco de la audiencia de formalización, el fiscal Eduardo Peña entregó nuevos antecedentes sobre la planificación y ejecución del ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, protagonizado por el imputado de iniciales H.C.M.R., de 18 años.
Según expuso el persecutor, el joven dejó registro en un cuaderno —incautado por la PDI— de un ataque al que denominó “Dies Irae” (día de ira), fijando como fecha límite el 15 de mayo y estableciendo motivaciones como odio, capitalismo y misantropía.
Además, el documento incluía una planificación detallada, donde el imputado señalaba que actuaría solo, sin cómplices, con el objetivo de generar alto impacto mediático y sin intención de sobrevivir.
Incluso, según relató el fiscal, el joven consignó “pros y contras” de su actuar: entre las supuestas ventajas, mencionaba “presenciar el impacto” y obtener “más fama”, mientras que entre las desventajas incluía el arresto, cadena perpetua y la vergüenza.
De acuerdo con la Fiscalía, el objetivo principal eran niños de primero básico, a quienes consideraba “un blanco fácil para maximizar bajas”.
Ingreso armado al establecimiento
El fiscal relató que el 27 de marzo de 2026, cerca de las 10:40 horas, el imputado ingresó al recinto educacional portando una mochila con diversos elementos para ejecutar el ataque.
Entre ellos, mantenía múltiples armas blancas, incluyendo cuchillos de gran tamaño —uno con una hoja cercana a los 50 centímetros—, además de una luma metálica y un hacha tipo tomahawk. A esto se sumaba gas pimienta, una jeringa con sustancia desconocida, líquidos inflamables como alcohol isopropílico y diluyente, y medicamentos.
Asimismo, portaba un artefacto explosivo artesanal simulado, compuesto por un termo metálico con cables, temporizador y otros elementos, que —según la Fiscalía— buscaba generar una distracción para facilitar el ataque.
Ataque al interior del recinto
Tras ingresar, el imputado se dirigió a un baño del establecimiento, donde se preparó utilizando parte de los elementos que portaba.
Al salir, y cuando se dirigía hacia el sector donde se encontraban estudiantes más pequeños, fue interceptado por una funcionaria, a quien atacó rociándole gas pimienta en el rostro y posteriormente apuñalándola por la espalda, causándole la muerte en pocos minutos.
Luego, el imputado agredió a una paradocente y a tres estudiantes de 15 años, todos con lesiones graves y potencialmente mortales.
El ataque fue finalmente contenido por otros alumnos, quienes lograron retenerlo hasta la llegada de personal de Carabineros.
Delitos imputados y cautelares
El Ministerio Público indicó que los hechos fueron calificados como un homicidio calificado consumado y cuatro homicidios calificados frustrados, además de delitos asociados a la Ley de Control de Armas y porte de armas cortantes.
Tras la exposición de los cargos, la audiencia continúa con el debate de medidas cautelares, donde se definirá la situación del imputado mientras se desarrolla la investigación.









