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viernes, 21 junio, 2024
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Tras “Caso Convenios”

“Bajo el paraguas de Revolución Democrática, nadie va a ser electo en Antofagasta”: Darío Quiroga, sociólogo y analista político

El exconcejal de Calama e integrante del podcast “La Cosa Nostra” analizó el impacto que tuvo el caso convenios en Revolución Democrática (RD). El partido perdió un seremi, una subsecretaria y atraviesa una crisis que todavía no toca fondo, alcanzando a los líderes de la tienda y con daños que incluso golpean a La Moneda. Además, plantea que esto es lo más cercano a lo que fue el caso Caval para Michelle Bachelet y “esa dimensión de lo que estamos hablando hace que naturalmente RD, como organización política líder del Frente Amplio, este en la práctica, ya sin ningún tipo de poder”.

El sociólogo, cientista político y exconcejal de Calama, Darío Quiroga, sostuvo que Revolución Democrática (RD) como partido está muerto. Esta afirmación, dijo, es porque considera que no tienen ninguna posibilidad de recuperarse en los próximos años del crítico golpe que sufrió en su línea de flotación con el caso convenios. Los tratos directos por 426 millones de pesos entre la Seremi de Vivienda y Democracia Viva revelaron una serie de vínculos políticos, en los que aparece el seremi y el presidente de la fundación que recibió los montos, quien era pareja de la diputada Catalina Pérez, todos militantes de RD. “A mi juicio, Revolución Democrática no tiene ninguna posibilidad en los próximos meses y años de recuperarse y de volver a enarbolar las banderas que lo constituyeron en el partido referencia del Frente Amplio y me parece que eso no va a cambiar”, afirmó.

Quiroga es parte del podcast político más escuchado del país, “La Cosa Nostra”, donde comparte panel junto al sociólogo Alberto Mayol y el periodista Mirko Macari. Sobre la crisis de los convenios, afirmó que pensando en la figura del Presidente Gabriel Boric, es probable que lo sucedido sea lo más cercano a lo que fue el caso Caval para Michelle Bachelet y “esa dimensión de lo que estamos hablando hace que naturalmente RD, como organización política líder del Frente Amplio, este en la práctica, ya sin ningún tipo de poder”.

También expresó que observa una especie de eco algo sordo en el mundo político para que la ocurrido siga escalando hasta que finalmente sea insostenible la permanencia del ministro Giorgio Jackson dentro del gobierno. Y esto no solo lo advierte en la oposición, en el oficialismo de igual manera ve que se están cobrando cuentas pendientes. Respecto a la región y las aspiraciones electorales de RD para el próximo año, mencionó que “sin ser pitoniso, tiendo a pensar que en la próxima sucesión de elecciones debiera quedarse sin representación en todo ámbito. No imagino que en el partido Revolución Democrática, alguno de sus militantes pudiera ser diputado, ni alcalde, ni gobernador ni core”.

  • Emitió una reflexión de que RD como partido político está muerto. ¿Cuáles son elementos para apuntar a esa tesis?

Cada uno de los partidos tiene sus propias líneas de flotación, sus líneas rojas, sus mínimos que le dan razón de existir. En los partidos del Frente Amplio esa línea roja tiene que ver con, no lo vamos a poner como decía Giorgio Jackson, “superioridad moral”, pero sí una nueva modalidad que entiende que, cuando llega a lo público, lo hace para servir, para hacer cosas audaces y donde casi diría que lo que está despejado es la posibilidad de corrupción, tráfico de influencias, en general servirse del Estado, más allá de lo que uno podría criticar con los altos sueldos. Eso es un mínimo, de hecho, el problema que ha tenido todo el Frente Amplio es más bien que se le tilda de poca experiencia, ésa era su complejidad. Entonces, cuando te atacan en esto y cuando aparece de manera tan nítida el caso que ustedes han destapado, la verdad que eso golpea en su audiencia, en sus bases. Cuando digo que RD está muerto es porque a mi juicio, Revolución Democrática no tiene ninguna posibilidad en los próximos meses y años de recuperarse y devolver a enarbolar las banderas que lo constituyeron en el partido referencia del Frente Amplio y me parece que eso no va a cambiar. Lo que quiero decir es que, si este caso se destapara eventualmente en otro partido, si la misma situación sucediera, por ejemplo, en el Partido Radical o Renovación Nacional en Antofagasta, suponiendo que es un gobierno de ese sello político y que el seremi era tal y el diputado era de RN, creo que sería distinto. A ningún partido le gusta estar envuelto en cosas de corrupción, pero no es el tema número uno de su razón de ser, de su moralidad como partido. En el caso de Revolución Democrática y los jóvenes del Frente Amplio sí lo es, lo que hace que esta onda expansiva sea tan grande. Y lo otro que deberíamos agregar es que, con cierta claridad, hubo algunos sectores al interior de Revolución Democrática como del Frente Amplio, del gobierno, en los que uno observa como analista que cuando recién sale el tema les parece que es una oportunidad para cobrarse algunas cuentas pendientes con Catalina Pérez o hacer más bien que su sector a nivel nacional pierda poder. Seguramente aquellas personas que hicieron eso no midieron las consecuencias de que esto afectaría no solo a un sector o a una líder dentro de RD, sino al partido en su conjunto, al Frente Amplio en su conjunto y si me pongo un poco más grave, casi el gobierno. Pensando en la figura del presidente Gabriel Boric, es probable que esto sea lo más cercano a lo que fue el caso Caval para Michelle Bachelet y esa dimensión de lo que estamos hablando hace que naturalmente RD, como organización política líder del Frente Amplio, este en la práctica, ya sin ningún tipo de poder.

  • ¿Ve algún cortafuego en este incendio? La salida de la subsecretaria pareciera que fue irrelevante desde el punto de vista de la contención del problema.

Hasta hoy me sorprende que efectivamente una subsecretaria no es cualquier cosa. Además, es del mismo partido y cuando sale, uno dice bueno, ya está, y no. El tema está lejos de terminar por lo que señalaba, por lo que es fundamental para esta generación política y porque también hay un interés y una fortaleza que está en la oposición desde antes, desde el 4 de septiembre que el mango de la sartén lo tiene la derecha y la ultraderecha. Indudablemente que con este caramelito que ofrece la diputada Catalina Pérez y sus amigos, por supuesto que lo que han hecho y para eso tienen medios grandes y controlan de manera importante la agenda informativa nacional, es dejarlo en bandeja y no los van a soltar porque el tema sigue siendo sabroso. Una cosa que es media extraña, interesante y llamativa de analizar, es que no pasó nada con la salida de la subsecretaria como cortafuego y ahora hay dos figuras que son las que en realidad la oposición, incluso diría algunos sectores más afines al gobierno, buscan: Carlos Montes, no por algo personal, tiene buenas relaciones en todo el espectro político, sino porque entienden que sacar a la figura de Carlos Montes, el ministro más viejo del gabinete con su prestigio sería hacer un daño adicional al gobierno. Ya no solamente los inexpertos jóvenes, sino incluso los expertos sabios, viejos y moderados como Carlos Montes. Y el segundo que está claramente en la mira y que quizás no sale tanto públicamente porque desde el punto de vista formal y procedimental no tiene que ver con el tema, es el ministro Giorgio Jackson, líder indiscutido y el controlador principal de Revolución Democrática. Se entiende que de alguna manera él estaba un poco en esto, o al menos así quieren hacer que lo crean algunos integrantes, insisto, ya no solamente de oposición, también del entorno del propio gobierno. Pareciera que hay una especie de eco algo sordo en el espectro del mundo político para que la cosa siga escalando hasta que finalmente se haga insostenible la permanencia de Giorgio Jackson dentro del gobierno. Creo que, probablemente, la herida con la que queda Giorgio en esta pasada es una herida mortal y obviamente no será para que salga del gabinete en los próximos días, porque, insisto, no tiene formalmente nada que ver con esto, pero tengo la sensación de que él ya queda en la rampa de salida para que no sé, en tres o seis meses más en algún cambio de gabinete con otros ministros, derechamente salga porque su poder está muy horadado y hoy termina siendo más un problema con un beneficio para el presidente.

  • Respecto del termómetro en el Congreso, ¿es sostenible la permanencia del senador Juan Ignacio Latorre en la presidencia de RD y de Catalina Pérez como militante del partido?

Es difícil analizarlo todo políticamente, porque cuando escucho a Catalina Pérez lo que veo es un ser humano que está destruido y que no tiene de dónde afirmarse. Tengo la sensación de que no está pensando nada, se le vino la noche, lo que logró articular en los en los primeros días estuvo muy mal desde la primera declaración y todas las siguientes fueron horribles. Partiendo por “el don Daniel y el don Carlos”, impresentable, tuvo que salir hasta la hasta la ministra de la Mujer a pegarle públicamente, no por interno. Después de eso, ¿qué queda? Una mujer joven, una lideresa joven con todo su mérito, todas sus capacidades. Tengo la sensación de que buscará seguramente cualquier cosa posible para sencillamente abandonar la política, al menos por ahora. Sabemos que no hay un mecanismo constitucional para que puedan renunciar los parlamentarios y no tendría ninguna duda de que Catalina en este minuto renunciaría a la Cámara si pudiera legalmente hacerlo, pero no puede. Por lo tanto, es probable que veamos una estrategia humanamente muy entendible de submarinearse, de seguir haciendo su pega, tal como le ha pasado a algunos diputados que han quedado offside, como le pasó incluso a Florcita Motuda en la legislatura pasada y que durante su último año nunca más supimos de él. Iba a la Cámara, pero ya no daba declaraciones y me parece que es un nivel humano que es respetable.

Y respecto del senador Latorre, vuelvo más bien al punto original, creo que lo de RD es un tema más estructurado. Cometió varios errores y pese a ello en mi opinión tiendo a valorar la actuación de Latorre en los últimos meses, en términos de que ha asumido un cierto liderazgo, incluso planteando algunas críticas al interior del gobierno, ha planteado una mirada estratégica. Eso tiene un cierto valor, pero claro, en realidad en este minuto, ¿quién lo pudo haber hecho bien? Con la magnitud del escándalo, qué difícil es, nadie tiene la bolita de cristal para darse cuenta al primer minuto que esto sale en Timeline que todo se acabó. La falta de experiencia también ha pasado la cuenta.

En definitiva, seguramente lo que hará Latorre, como el resto de los dirigentes de RD, es tratar de administrar. Esto es como cuando una empresa quiebra y tiene que hacer un proceso de cierre. Creo que van a estar en eso, no es necesario que en el proceso de cierre se acabe formalmente Revolución Democrática, no creo eso, pero lo más probable es que seguramente habrá un paulatino abandono de este referente. Quizás logran conectarlo con el proceso de fusión del Frente Amplio. Aunque cuando el presidente Boric dijo hace un mes que sería deseable que los partidos del Frente Amplio se fusionarán en un solo partido, no pensaban que sería en estas condiciones tan deprimidas, con el socio principal, RD, con sus acciones transformadas en bonos basura. Veremos cómo lo hacen, pero probablemente esa será la manera de que el concepto Revolución Democrática, el nombre de Revolución Democrática, más bien tienda a desaparecer.

  • Conoce bien la realidad de Antofagasta, donde hasta antes de este escándalo RD competiría en la municipal de Antofagasta, más allá del mecanismo que está por acordarse. ¿Esa aspiración se desvanece o todavía puede pasar algo con aquello?

Lo veo muy difícil, porque a nivel de Antofagasta, que es el epicentro, queda absolutamente manchado. Es cierto que, en regiones, en Antofagasta, las identidades políticas partidarias no son tan relevantes, lo digo principalmente por Paula Orellana, a quien conozco y estimó como persona y como profesional, ya que tiene una cierta identificación que más intensa, por lo tanto, me parece difícil que en el corto tiempo pueda ese paraguas político sostener cualquier cosa. De hecho, sin ser pitoniso, tiendo a pensar que RD en la próxima sucesión de elecciones debiera quedarse sin representación en todo ámbito. No imagino que en el partido Revolución Democrática, alguno de sus militantes pudiera ser diputado, ni alcalde, ni gobernador ni core. Eso no quiere decir que las personas, la mayoría de ellas bastante jóvenes, que son parte de RD y que en el paso de este huracán demuestren y que le quede claro a la ciudadanía que no tuvieron que ver con esta con esta esquema de defraudatorio, a lo mejor van a poder rápidamente evitar que su nombre sea manchado. Imagino que Paula Orellana y el resto de los militantes RD podrán en los próximos años, quizás en otros paraguas políticos, en otras experiencias, ser perfectamente figuras elegibles en cualquier cargo. En ese sentido, una de las ventajas de una región como Antofagasta es que la gente tiende a valorar más a las personas que a los partidos, pero bajo el paraguas de Revolución Democrática, nadie va a ser electo en Antofagasta.

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