Durante décadas, Domingo Claps fue protagonista de algunos de los momentos más relevantes de la historia política reciente de Chile. Militante del Partido Socialista, fue regidor de Antofagasta entre 1971 y 1973 y diputado por la región hasta el golpe militar, que marcó el inicio de su exilio en México. Hoy, a sus 88 años, observa con preocupación el rumbo que ha tomado el debate político.
En conversación con el podcast Un Día Menos de Timeline.cl, Claps sostuvo que la principal diferencia entre la política de su generación y la actual no pasa por si una época fue mejor que otra, sino por el nivel de profundidad con que se discutían los grandes temas del país.
“Ni en la más negra de nuestras imaginaciones que teníamos en los años 60 pensábamos que la realidad de hoy sería la que es”, afirmó.
Universidades como centros del debate político
Claps recordó sus años en la Universidad de Concepción, donde estudió Derecho entre 1959 y 1963 y llegó a ser candidato de la Unidad Popular a la presidencia de la Federación de Estudiantes.
Según explicó, la universidad era un verdadero laboratorio político donde miles de estudiantes debatían sobre los principales acontecimientos nacionales e internacionales.
La Revolución Cubana, la Guerra Fría, la reforma agraria y las elecciones presidenciales eran temas permanentes de discusión.
“Los jóvenes de los años 60 vivimos una etapa muy bonita, de mucha discusión política”, señaló, agregando que las elecciones universitarias muchas veces anticipaban las tendencias que posteriormente se reflejaban en las presidenciales.
El carisma de Salvador Allende
Durante la conversación también recordó su cercanía con Salvador Allende, quien incluso lo proclamó como candidato a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción.
A juicio de Claps, el expresidente poseía una capacidad única para conectar con las personas. “Tenía una virtud: sabía llegar muy bien a la gente”, afirmó.
Entre los discursos que más recuerda está una frase pronunciada por Allende en la Universidad de Guadalajara: “Ser joven y no ser revolucionario es un contrasentido”.
“La política se ha trivializado”
Sin embargo, buena parte de la entrevista estuvo marcada por su visión crítica del presente. Para el exparlamentario, el problema no es que los tiempos hayan cambiado, sino que el debate político perdió profundidad.
“La política se ha trivializado”, sostuvo. A su juicio, hoy predominan las discusiones superficiales, el lenguaje agresivo y las promesas difíciles de cumplir, factores que han deteriorado la confianza ciudadana en las instituciones.
También cuestionó la pérdida de espacios de deliberación en las universidades y afirmó que existe una decepción social respecto de la capacidad de la política para resolver los problemas del país.
Crítica al voto obligatorio
Otro de los temas abordados fue el voto obligatorio. Claps sostuvo que obligar a sufragar a personas que no tienen interés por la política genera un electorado extremadamente volátil.
“Se le entregó el derecho a sufragio a gente que no tiene ningún interés en la política y el peligro de eso es que es una votación muy frágil, muy volátil y muy cambiante”, afirmó.
El llamado a dejar las diferencias ideológicas
Hacia el final de la entrevista, el exdiputado trasladó la conversación al desarrollo de Antofagasta. A su juicio, existen proyectos estratégicos que deberían unir a todos los sectores políticos porque trascienden cualquier ideología.
Entre ellos mencionó el corredor bioceánico, el tren urbano y una mayor descentralización. “Hay una gran cantidad de decisiones que debe tomar el Estado y que no tienen color político”, afirmó.
En esa línea, cuestionó que el corredor bioceánico haya sido desviado hacia otras regiones cuando —según su visión— la conexión natural entre el puerto de Santos, en Brasil, y el océano Pacífico corresponde a Antofagasta.
También lamentó que la región aún no cuente con un tren urbano, pese a reunir condiciones geográficas y ferroviarias que, a su juicio, la convierten en una de las ciudades más aptas del país para desarrollar ese proyecto.
“Tenemos mucho más cosas que nos unen que aquellas que nos separan”, concluyó, llamando a construir acuerdos para aprovechar el potencial económico de una región que concentra el cobre, el litio, la energía solar y gran parte de las oportunidades de desarrollo futuro del país.











