Practicar deportes o actividad física de manera regular puede disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de mamá hasta en un 30%. Así lo aseguró el seremi de Salud de la Región de Antofagasta, Rodrigo Medina, quien alertó sobre la importancia de los exámenes preventivos y atender los factores protectores de esa enfermedad.
“La región de Antofagasta presentó en 2022 una tasa de mortalidad por cáncer de mamas de 14,1 por cada 100 mil mujeres, situándose sobre la media nacional que llegó a 10,3 en el mismo periodo. Esas cifras confirman lo que ya sabemos: los antofagastinos tenemos que preocuparnos más de nuestra salud física y mental”, advirtió Medina.
En ese contexto, la autoridad destacó que el ejercicio físico resulta clave. “Se trata de una actividad extraordinariamente importante e imprescindible que mejora las funciones cardiovasculares. Junto con una dieta equilibrada, disminuye el riesgo de sobrepeso y obesidad. Además -en los menores de edad- contribuye a una adecuada maduración del sistema muscular y esquelético; también, mejora las funciones cognitivas y reduce el riesgo de enfermedades como la diabetes y la hipertensión”, dijo. Así -continuó Medina- el ejercicio y la actividad física regular ayudan a reducir varios tipos de cáncer; mejoran la respuesta a los tratamientos oncológicos, disminuyen la mortalidad y recurrencia de la enfermedad.
Frecuencia
Según los datos del Minsal, para que la actividad física cumpla su rol de factor protector es necesario realizar entre 150 a 300 minutos de actividad de intensidad moderada a la semana como caminar rápido, nadar o andar en bicicleta o bien 175 a 150 minutos de actividad vigorosa.
Asimismo, es necesario realizar ejercicios de resistencia o fuerza muscular al menos dos días por semana, incorporando estiramientos y trabajo de flexibilidad en forma regular.
Pesquisa
En ese contexto, la autoridad sostuvo que es necesario orientar la discusión y esfuerzos hacia la detección oportuna de esta enfermedad, tarea compartida en que las personas deben conocer sus factores de riesgo y participar de los correspondientes controles de salud.
La prevención y pesquisa no son iguales para todas las mujeres. En la población de 50 a 74 años existe recomendación de mamografía de tamizaje según la guía clínica vigente, mientras que en mujeres menores de 50 años el énfasis debe estar en la identificación de factores de riesgo, antecedentes familiares y condiciones de alto riesgo.
A nivel nacional, las últimas cifras indican que -a junio de este año- 785 mil 106 mujeres de 50 a 69 años beneficiarias de Fonasa tienen una mamografía vigente (realizada en los últimos 3 años), lo que equivale a una cobertura de 38,5% sobre la Población Inscrita Validada 2026.
“Si bien los datos muestran una mejora cercana al 1% en la cobertura respecto del año anterior, aún hay mucho espacio para mejorar esa cifra y así avanzar en la detección temprana de la enfermedad”, concluyó Medina.













