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sábado, 20 julio, 2024
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Política

“Lo sensato y responsable es asumir que en diciembre hay que votar en contra de este texto”: diputado Araya y propuesta constitucional

El diputado manifestó que para diciembre realizará campaña en contra del borrador, acusando que el proceso anterior fracasó producto del maximalismo de la izquierda y que el actual trabajo seguirá el mismo camino por los maximalismos de la derecha. “Hay temas que habían sido superados por la sociedad chilena, que estaban absolutamente aceptados con consenso amplio y que ahora la derecha se ha encargado de dinamitar, transformando lo que podría ser una nueva Constitución, en el programa de gobierno de José Antonio Kast”, cuestionó el parlamentario.

¿Está usted a favor o en contra del texto de Nueva Constitución? Para esta pregunta que el próximo 17 de diciembre deberán responder todos quienes estén habilitados para sufragar, el diputado Jaime Araya (IND-PPD) ya tiene una posición clara: no solo está en contra del documento que está en proceso de elaboración, también dijo que hará campaña para que sea rechazado. “Ya fracasamos producto del maximalismo de izquierda y ahora fracasamos producto del maximalismo de derecha. Quienes estuvieron en la Convención Constitucional y ahora quienes integran el Consejo Constitucional no estuvieron a la altura de lo que Chile necesita”, aseguró.

El parlamentario centró sus críticas en Republicano, partido que posee la mayoría de los consejeros y que arrastra en sus votaciones a Chile Vamos, imponiendo de esa forma su visión en la propuesta Carta Fundamental. “Escucharlos hablar es impresionante, cuando sus representantes dicen que quienes están a favor del aborto en tres causales están a favor de la muerte y que ellos, en contra, están a favor de la vida, tienen un tono de fondo y forma incomprensible. Nos quieren llevar cien años atrás, porque ese es un debate con un tono propio de principios del 1900”, cuestionó Araya.

El diputado detalló las razones por las que está en contra del texto en producción y sostuvo que lo más responsable es tomar una posición crítica respecto de propuestas que amenazan lo que eran avances importantes de la sociedad chilena y que ahora están en riesgo con la mayoría de Republicano. “Quieren transformar el programa de gobierno de José Antonio Kast en un texto constitucional. Desde ese punto de vista, no está a la altura de la demanda que había y, por lo tanto, hay que dar por cerrado este tema y trabajar en lo relevante que afecta a la sociedad, como el combate al criminal organizado, el narcotráfico y reducir la desigualdad. Tenemos que avanzar en la reforma de pensiones para llegar a una PGU de 250 mil pesos”, emplazó.

¿Cuál es su postura frente a las mociones que se están aprobando en el Consejo Constitucional?

Hemos conocidos los votos, primero de mociones francamente espantosas y, es impresionante ver cómo quedan consignadas en el texto que podría ser la nueva Constitución, una serie de iniciativas que nos hacen retroceder al siglo XX e incluso al XIX. Hay temas que habían sido superados por la sociedad chilena, que estaban absolutamente aceptados con consenso amplio y que ahora la derecha se ha encargado de dinamitar, transformando lo que podría ser una nueva Constitución, en el programa de gobierno de José Antonio Kast.

Lo sensato y responsable es asumir que en diciembre hay que votar en contra de este texto y dar por cerrada en esta etapa la discusión constitucional y radicarlo, eventualmente, en una gran reforma que pueda hacerse en el Congreso en la medida que exista cierto consenso respecto de los cambios fundamentales.

¿Qué aspectos de la propuesta considera un retroceso y justifican su llamado al rechazo?

Todos entendíamos que la paridad es un avance y ahora retrocede de manera sustancial; se pone en riesgo la existencia de una ley que permite el aborto en tres causales; se desechó garantizar una sociedad de cuidados, que se reconociera ese trabajo como corresponde. Otro elemento clave es no haber dejado constitucionalizada exigencias relativas a la probidad de la gestión de los fondos públicos cuando interactúan con privados. Se trata de un conjunto de temas que son preocupantes, por ejemplo, se consagra la existencia de las AFP y de las isapres con rango constitucional. Son cosas que están absolutamente fuera de lo que debería ser un texto constitucional y más bien aparecen como programa de gobierno y aspectos que deberían ser normas de rango legal, aquí se le elevan a rango constitucional. Jurídicamente es improcedente, pero socialmente va a generar una bomba de tiempo, porque, además, está propuesto un sistema de elección del Parlamento que creo está en contra de lo que es la representación que la gente espera de los parlamentarios. Hay un poder excesivo que se le da a los partidos políticos, un protagonismo inmerecido en la selección, nominación y prácticamente designación de los parlamentarios, que no tiene que ver con la tradición chilena, sino que se trata de experiencias traídas desde el extranjero con la absurda idea de que todo lo que funciona afuera lo hará en nuestro país.

Hay un conjunto de temas que son incomprensibles, por ejemplo, una de las iniciativas que más apoyo ciudadano tuvo, Chile por los animales, fue desechada casi en un tono de burla hacia el sentimiento que tienen los chilenos y chilenas respecto de sus mascotas. Aunque pese a cierto sector conversador, las mascotas pasaron a ser parte de las familias y eso fue desechado.

Actuando de buena fe, no hay ninguna razón que encuentre para votar por este texto. La operación de salvataje que se intentó a última hora fracasó, Republicano no escuchó el llamado a tener una propuesta para una buena Carta Fundamental. Ratifico la posición que tuve al inicio, este es un proceso que nadie pidió, no vi a nadie solicitando un segundo proceso constitucional.  Ya fracasamos producto del maximalismo de izquierda y ahora fracasamos producto del maximalismo de derecha. Quienes estuvieron en la Convención Constitucional y ahora quienes integran el Consejo Constitucional no estuvieron a la altura de lo que Chile necesita.

Si fracasa nuevamente el proceso se maneja una idea de que el texto de la comisión de expertos sea recogido por el Congreso.

No me parece. Esta fórmula que se planteó de expertos primero tiene que sincerarse, fueron personas designadas por los partidos políticos y que representan a una elite que nada se parece a Chile. Hay que hablar con sinceridad, parte del fracaso es un proceso que se diseñó dejando absolutamente al margen de la participación real a la ciudadanía y en las sociedades modernas nada que sea hecho por unos pocos funcionará para muchos. Esto, que fue diseñado por un grupo de partidos políticos para hacer un texto que les conviniera, terminó siendo un desastre y un verdadero circo que montó Republicano. Escucharlos hablar es impresionante, cuando sus representantes dicen que quienes están a favor del aborto en tres causales están a favor de la muerte y que ellos, en contra, están a favor de la vida, tienen un tono de fondo y forma incomprensible en el año 2023. Nos quieren llevan cien años atrás, porque ese es un debate con un tono propio de principios del 1900. Los responsables y, en esto veo con decepción, cómo fuerzas progresistas y transformadoras siguen mirando desde la galería cómo sigue este verdadero circo y no se atreven a dar el paso para decir que esto es un fracaso y que fue parte de la irresponsabilidad de no asumir lo que pasó el 4 de septiembre.

Las encuestas de manera sostenida muestran un bajo conocimiento y apoyo al proceso constitucional.  

Lo que puedo constatar en las semanas distritales es que a la gente ya no le importa el tema constitucional. Cuando voy a las distintas zonas de la región, en ninguna parte nadie me ha preguntado por el Consejo Constitucional. La gente confió en Republicano para hacer una buena Constitución y terminaron haciendo una cuestión identitaria, de derecha extrema. Soy respetuoso de los credos religiosos, pero venir a imponerle a todos la fe que tiene Republicano es impresentable. La Constitución tiene que ser un espacio donde todos quepan y esto es cualquier cosa menos una Constitución amplia, habilitante, para avanzar en las cosas que a la gente le importan, como garantizar derechos sociales, con una estructura política que funcione y que permita la descentralización. Estas cosas no han sido materia de discusión, lo único que les importa es colocar temas identitarios, de una derecha dura, francamente cavernícola. Incluso, hubo un intento por constitucionalizar el rodeo como deporte nacional. Ahí nos damos cuenta de que están haciendo una chacota de algo que en algún momento pudo tener cierta importancia para el país, pero que hoy no reúne interés.

El llamado es a las fuerzas políticas progresistas y transformadoras a actuar con responsabilidad y dejar los intentos de hacer operaciones de salvataje de última hora en una cosa que no tiene ninguna lógica.

Durante la época de la convención hubo voces que decían que aprobar cualquier texto sería mejor que tener una Constitución escrita en dictadura. ¿Qué posición debería tener el gobierno en este segundo intento?

De prescindencia, es lo que corresponde. Además, hay que recordar que la Constitución que tenemos no es la de los años 80, sufrió múltiples reformas y, de hecho, lleva la firma del Presidente Lagos desde el 2005. Diría que actuemos con responsabilidad, pensando en el bien del país y eso implica que no está el tiempo ni el interés y no hay fuerza política que sea capaz de sostener reformas profundas a la Constitución en el Congreso. Lo que se requiere es que nos dediquemos a trabajar en los temas que sí importan a la ciudadanía y tienen que ver básicamente con la seguridad pública, pensiones, desigualdad económica y otro tipo de carencias que tienen amplios sectores de la sociedad y que deben ser resueltos a la brevedad. Esta propuesta de Constitución lo único que garantiza es desunión y cuando tengamos un conflicto grave, no podrá resolverse. El debate constitucional habrá que dejarlo guardado hasta que nuevamente veamos una acumulación de fuerzas y una necesidad de cambios que justifiquen otra vez llevar adelante esto. Pero ya está claro que el experimento fracasó y lo responsable es trabajar para que este texto no sea aprobado y clausurar el tema por este periodo.

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3 COMENTARIOS

  1. Bien liviano el comentario del parlamentario con respecto al nuevo proyecto constitucional, ya que sólo hizo hincapié a temas que a él le incomoda parece porque en ningún momento mencionó de cómo se ha tratado los puntos como el uso de suelo, privatización del agua, medioambiente, sustentabilidad, bajar sueldo de parlamento, prioridad en repartición de recursos en el país, y cuántas más que sí ayudaría a cambiar lo que muchos chilenos queremos.
    Esperaba más contenido en su opinión y no tanta ideologizacion de su parte.

  2. En bajar sueldo a parlamentario, me refiero en los políticos en general. Ojalá se haga un ajuste adecuado sacando tantos beneficios que no les corresponde.

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