Este 2026, Mantos Blancos cumple 65 años desde el inicio de sus actividades en la Región de Antofagasta, y se consolida como una de las faenas emblemáticas del norte de Chile. Ubicada a unos 45 kilómetros de la capital regional, la mina forma parte de Capstone Copper, compañía minera de capitales canadienses que cuenta con operaciones en EE.UU., México y Chile, donde también está presente en la Región de Atacama.
Desde sus inicios en la década de 1990, la historia de Mantos Blancos ha estado estrechamente ligada al desarrollo de Antofagasta. Durante décadas, la operación fue también un campamento minero donde vivieron familias completas, con infraestructura comunitaria que incluía escuela y espacios de encuentro. Con el paso del tiempo, la faena evolucionó hacia su actual modelo productivo, manteniendo un fuerte vínculo con el territorio.

Mantos Blancos ha sido un espacio de formación para distintas generaciones de profesionales. Figuras como Diego Hernández – expresidente ejecutivo de Codelco y de Antofagasta Minerals- iniciaron allí parte de su trayectoria profesional, mientras que André Sougarret, quien lideró el rescate de los 33 mineros y que también fue presidente ejecutivo de la estatal, se desempeñó como supervisor en la mina. Incluso el escritor Hernán Rivera Letelier trabajó en la operación, relatando experiencias en sus libros que hoy forman parte de la memoria colectiva.
Hoy esa conexión histórica también se refleja en su fuerza laboral. El 92% de los trabajadores de Mantos Blancos reside en la Región de Antofagasta, lo que posiciona a la operación como una fuente relevante de empleo local.
“En mi familia somos cuatro generaciones que hemos trabajado en Mantos Blancos. Comenzó mi bisabuelo, luego mi abuelo, mi padre y ahora yo. Para mí es una oportunidad de seguir una historia familiar ligada a la mina y al desarrollo de la región”, cuenta Daniel Machuca, operador de camión de extracción en la faena.
En total, la compañía cuenta con cerca de 3.200 colaboradores entre trabajadores propios y contratistas, además de una amplia red de proveedores, de los cuales una proporción importante corresponde a empresas de la región.
A esto se suma un proceso sostenido de inversión y desarrollo. En los últimos diez años, Mantos Blancos ha destinado más de US$1.000 millones a mejorar y ampliar sus instalaciones y equipos, fortaleciendo su capacidad productiva y modernizando sus procesos.
Junto con ello, la compañía ha impulsado diversas iniciativas orientadas al desarrollo de sus trabajadores. Durante 2025, la operación invirtió más de $318 millones en programas de capacitación que beneficiaron a 602 personas, equivalentes al 69% de su dotación.

“Este aniversario representa mucho más que una cifra. Son 65 años de historia compartida con generaciones de trabajadores, sus familias y las comunidades que han sido parte del desarrollo de la región”, señala Jaime Rivera, gerente general de Mantos Blancos, quien en (2007) ingresó a Mantos Blancos como Ingeniero Trainee. “La identidad de esta operación es profundamente local, y eso se refleja en el compromiso de nuestros equipos y en el aporte que buscamos realizar al territorio”, añadió.
La compañía impulsa iniciativas orientadas al desarrollo de las comunidades, especialmente en educación, innovación y emprendimiento. A través de alianzas con entidades como Fundación Mi Norte, Fundación Trascender y el programa DeltaUCN, se han desarrollado proyectos que buscan ampliar oportunidades de formación para estudiantes y organizaciones sociales de la región.
En sus 21 años de trayectoria, el programa DeLTA UCN ha beneficiado a cerca de 2.500 alumnos de la región; mientras que la iniciativa “Efecto Eureka” de Fundación Mi Norte ha alcanzado a más de 4.000 estudiantes y ejecutado 105 proyectos; y el programa “Mi Baquedano” de Fundación Trascender, en sus tres años de ejecución, ha permitido desarrollar 47 proyectos sociales, beneficiando directamente a más de 600 personas y más de 2 mil habitantes de forma indirecta.
“Creemos que la minería puede contribuir al desarrollo local no solo a través del empleo y la actividad productiva, sino también generando espacios de colaboración con las comunidades”, explica Ximena Madariaga, gerenta de Medio Ambiente, Permisos y Comunidades de Capstone Copper Mantos Blancos.



