El gobernador regional Ricardo Díaz manifestó que la implementación de un nuevo sistema de transporte público para Antofagasta, el tren urbano, no solo requiere superar una compleja etapa de evaluación de rentabilidad social a la que se someten las iniciativas que están lejos de la capital. Díaz puntualizó que un proyecto de estas dimensiones también exige una articulación directa desde el nivel central, escenario en el que la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) cumple una función clave ante el consejo de ministros.
La autoridad regional detalló que los equipos del Gobierno Regional (Gore) ya elaboran el informe que fundamenta la constitución de una zona metropolitana entre Antofagasta y Mejillones, medida indispensable para iniciar la tramitación técnica del proyecto.
Sin embargo, el transporte no es el único aspecto de preocupación para el gobernador. Díaz advirtió que la región requiere de forma urgente que las seremis que reciben recursos del presupuesto regional, como Vivienda y Salud, aceleren el gasto para impulsar la generación de empleo local y reducir las listas de espera de pacientes.
El gobernador adelantó que, en el marco de la visita del presidente José Antonio Kast, exigirá al mandatario el resguardo y respeto estricto de los fondos del litio generados en la zona, asegurando que estos recursos permanezcan en la Región de Antofagasta y no sean redistribuidos hacia otras zonas del país.
¿Qué materias pendientes tiene el gobierno central con la región y que sean cuestiones que dependen exclusivamente de la administración del presidente?
Para el desarrollo de la región hay varios convenios que tenemos con el gobierno en los que debiera haber una aceleración respecto a su ejecución. Por ejemplo, el de Vialidad, con una inversión cercana a 25 mil millones de pesos para mejorar las carreteras de la región, pensando en el desafío del corredor bioceánico, no ha habido mayor ejecución por parte del gobierno central. En términos de salud, teníamos programado alrededor de 18 mil millones de pesos y solo han ejecutado dos mil millones. Ahí está un proyecto muy importante para la región, la rebaja de las listas de espera.
El Gobierno Regional hizo una transferencia para mejorar las listas de espera y hay baja ejecución respecto de eso y la gente sigue esperando. En vivienda ya lo vimos, hicimos un convenio por alrededor de 80 mil millones de pesos y esperábamos que este año que se ejecutaran 20 mil millones y solamente han rendido 800 millones de pesos. En definitiva, lo que necesitamos es que los ministerios, especialmente las seremis que tienen temas que son importantes como Vivienda, proyectos que finalmente son los que generan la mayor cantidad de empleos, aceleren su ejecución.
Ha mencionado reiteradamente que existen factores administrativos que muchas veces implican una demora para la ejecución del presupuesto regional. ¿El gobierno central puede tomar medidas para cambiar esto o depende de modificaciones legales en el Congreso?
Lo que necesitamos como región es menos burocracia institucional. La apertura del presupuesto de desarrollo regional depende del nivel central. En los últimos años nos ha pasado que cada vez que se apertura el presupuesto hay toda una tramitología que hace inviable generar ejecución durante los dos primeros meses del año. Y, por otro lado, es tan larga la tramitación cuando inicias un nuevo proyecto que finalmente sabes que, si apruebas una iniciativa a mediados de octubre o noviembre, ese proyecto no alcanzará a ejecutarse en el año. Por tanto, la ejecución presupuestaria del Gobierno Regional se reduce a siete de los doce meses.
En ese sentido, necesitamos un compromiso real con menos burocracia, con mayor autonomía para las regiones, con una menor tramitación de los proyectos regionales. Lo que el Ministerio de Hacienda nos había ofrecido era garantizarnos una mayor ejecución presupuestaria, destrabar los convenios. En eso el gobierno central tiene claramente algo que decir, porque ellos levantan la ley de presupuestos y todo el funcionamiento del Gobierno Regional depende de esa ley. En la medida en que haya claridad, voluntad de rebajar la burocracia, es posible que puedan mejorar las cifras de empleo en la región.
Tiene en marcha gestiones para un nuevo sistema de transporte público para Antofagasta, un tren urbano. Pero este tipo de proyectos generalmente cae cuando los ministerios evalúan su “rentabilidad social”. ¿Qué espera del gobierno frente a este anhelo de la región productora cobre?
Primero hay que destrabar un elemento básico que nos permitiría agilizar mucho este proyecto y es establecer una zona metropolitana entre Mejillones y Antofagasta. En la medida que tengamos esa zona metropolitana se nos abre un marco de inversiones distinto a lo que es trabajar con las comunas por separado. De hecho, podríamos conseguir que la misma empresa Metro viniera a trabajar a la región, puesto que es una empresa que por ley solamente puede emplearse en zonas metropolitanas.
Este es un elemento clave de desarrollo que depende de Subdere y que nosotros tenemos que ser capaces de establecer. Y también tenemos que lograr que los criterios de evaluación tengan ciertas particularidades de acuerdo con los contextos regionales. No es lo mismo evaluar un proyecto en Santiago que en nuestra región, porque cuando tienes una menor cantidad de población no puedes pedir a un proyecto de movilización que cumpla los mismos estándares que en Santiago. Esos criterios, esas distinciones entre la especificidad de cada región, es algo que también hay que destrabar.
¿Establecer esa zona metropolitana depende exclusivamente de Subdere?
Claro, porque es la dirección encargada del desarrollo regional. La zona metropolitana es un sitio que nosotros elaboramos, pero que finalmente se valida en el consejo de ministros. Sin embargo, ahí Subdere juega el rol clave de articular los distintos ministerios para que se pueda aprobar.
¿Qué se necesita para la Subdere realice esa gestión?
Tenemos que levantar una carpeta con la justificación de todas las características de esto, y esa carpeta la tiene que evaluar Subdere. Cuando hice mi cuenta pública firmamos el convenio entre los alcaldes de Antofagasta y Mejillones para hacer la presentación, la que elabora el Gore. Pero ahora, como en esta visita el presidente viene con Subdere, lo voy a conversar con el subsecretario, porque creo que a él le interesará muchísimo esa visión.
BAJA CIFRA FUNCIONARIOS PÚBLICOS EN REGIONES
¿Las seremis o servicios que dependen de los distintos ministerios y tienen injerencia en proyectos trabajan a la velocidad que necesita la región?
Muchas veces hay que levantar la voz por las mismas seremis. Siempre escuchas en prensa que un sector plantea que tenemos un Estado muy grasoso, con muchos funcionarios, pero en las regiones que están más alejadas de la capital la situación es muy distinta.
En Transportes no tenemos los suficientes profesionales para levantar proyectos o revisar, por ejemplo, las licitaciones de las micros eléctricas que están pendientes en Calama. En Minería, estamos en la capital mundial de la minería y Sernageomin no cuenta con más de dos inspectores para una cartera que lleva inversiones por unos 38 mil millones de dólares. En Salud, gran parte de los proyectos de obra requieren permiso sanitario y no hay suficiente personal para dar esos permisos y fiscalizar. Hay muchas seremis que no tienen profesionales en la cantidad que se requiere para los desafíos de la región.
¿Observa compromiso de las seremis en el proyecto del corredor bioceánico que impulsa desde el Gobierno Regional?
Lo que pasa es que el corredor bioceánico es algo que tenemos que trabajar directamente con Cancillería, que no tiene una seremi. Un gran escollo que tuve durante los primeros meses de este gobierno fue hacerle entender al nivel central que este es un proyecto país y que puede beneficiar mucho a Chile. Esta no es la idea loca del gobernador izquierdista de Antofagasta, sino que tiene que ver con una iniciativa que generará vínculos y abrirá nuevos mercados para todo el país. Perfectamente en el Mato Grosso del Sur podrían venderse vinos chilenos, salmones, podrías exportar frutos.
Costó mucho hacer entender esto. Entonces hay ciertos ministerios que no tienen representación local y que quizás en el caso de este tipo de proyectos debieran tenerla. De hecho, hemos logrado una unidad de InvestChile en la región para atraer capitales extranjeros. Así también debiéramos tener una unidad de Cancillería para ver el vínculo que se abrirá en la región producto del corredor bioceánico con otros países. Y no estoy hablando solamente de los países del corredor, porque están los países asiáticos y europeos que ven la posibilidad de invertir en Antofagasta porque ven que el corredor bioceánico es un buen potencial de negocios a futuro. Esas son las cosas tenemos que destrabar, hacer entender que la riqueza del país muchas veces no está en Santiago, sino que en las regiones.
Si pudiera solicitar directamente al presidente una gestión para Antofagasta, ¿cuál sería o cuáles serían?
Como primera gran gestión necesitamos garantizar el resguardo y el respeto de los recursos del litio para la región de Antofagasta. Los fondos del litio que llegan directamente a la región y debemos cuidarlos entre todos porque son ingresos permanentes, producto del contrato entre Corfo y Nova Andino. Por lo mismo me interesa que se nos garantice que no habrá ninguna intención de tomar esos fondos y tratar de distribuirlos en el resto de las regiones. Todo el litio de Chile se produce acá, por tanto, hay que respetar esos fondos, porque el 30% de ellos están orientados a proyectos de mejora en San Pedro de Atacama, que es de donde se saca el litio.
En San Pedro de Atacama pretendemos hacer el colegio que aprobó el Consejo Regional con los recursos del litio, porque tenemos que demostrar a la gente que la riqueza de la región la pueden ver y sentir. Es algo que tenemos que pedir al presidente que se resguarde y también hacerle ver que en la medida en que destrabe todos los elementos burocráticos de la región, que el Estado aquí es tan pequeño que necesita reforzarse, así podremos producir más riqueza para todo el país. Chile no puede perder el norte, porque si lo hace pierde riqueza y esto me interesa conversarlo con el presidente.










