La propuesta del Partido Republicano de privatizar una parte de Codelco generó profundas diferencias entre parlamentarios del oficialismo y la oposición en Antofagasta. Mientras el diputado Carlo Arqueros (Republicano) defendió abrir un debate técnico sobre el ingreso de capitales privados para revertir pérdidas y modernizar la estatal, desde la oposición rechazaron tajantemente la iniciativa, aunque coincidieron de forma transversal en la urgencia de reestructurar la gestión, gobernanza y fiscalización de la cuprífera.
La idea la planteó Arturo Squella, presidente de Republicano, el partido del mandatario José Antonio Kast, quien propuso buscar una fórmula para que la estatal funcione como la gran minería privada. Sin embargo, el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, sostuvo que la privatización no está en los planes del gobierno, que está enfocado en el proyecto de reconstrucción nacional. De todas formas, el ministro se refirió a que la compañía necesita mayor inversión, lo cual es parte de una discusión especializada.
“ES UN DEBATE QUE SE DEBE DAR”
Carlo Arqueros, diputado de Republicano, indicó que existen empresas públicas con pérdidas millonarias desde hace varios años, entre ellas, Codelco. “Es por eso que creemos que la privatización de la estatal, o de una parte de su propiedad, es un debate que se debe dar en el país. En ese sentido, siempre he estado a favor de, al menos, vender aquellos bienes prescindibles”, declaró.
El legislador expresó que Chile no puede seguir esperando y postergando es una discusión seria sobre cómo modernizar la principal empresa del Estado, de modo que recupere su competitividad, aumente su productividad y devuelva los excedentes que se esperan.
“También se necesita que Codelco vuelva a generar el valor que el país necesita, evaluando distintas alternativas, herramientas de gestión, de compliance, para fortalecer las determinadas acciones para las divisiones o distintos proyectos específicos. Llamo a realizar este debate técnico con altura de miras, con antecedentes, con argumentos, con información real y si una de las alternativas es inyectar capital privado a la cuprífera, en algún modelo que se pueda estudiar, tampoco hay que restarse a esa posibilidad”, aseguró Arqueros.
“APOYO LO QUE DIJO EL MINISTRO”
Desde la oposición, el diputado Sebastián Videla (IND-PL), dijo que Codelco es una empresa estratégica para Chile y “creo que es un error lo que ha hecho un senador de la derecha al hablar sobre la intención de privatizarla. Apoyo lo que dijo el ministro (García Ruminot), quien manifestó que no se privatizará”. Videla expuso que cualquier debate en ese sentido tendrá que conversarse en la comisión de Minería para analizar todos los detalles.
“LO QUE SÍ DEBEMOS CAMBIAR ES LA MALA ADMINISTRACIÓN”
“Codelco no se privatiza. Esa es mi postura como habitante de Antofagasta, también como diputado y no la voy a cambiar”, subrayó el diputado Fabián Ossandón (PDG). El parlamentario remarcó que Codelco es de Chile y debe seguir siendo patrimonio de todos.
“Lo que sí debemos cambiar con urgencia son décadas de mala administración, fortalecer el control de los recursos públicos y exigir una gestión eficiente y transparente. Además, Codelco tiene una deuda con las comunidades donde opera, en Calama ha estado muy al debe como buen vecino y esa realidad tiene que cambiar”, advirtió Ossandón. En esta discusión, agregó, continuará con su rol fiscalizador para que la empresa esté a la altura de lo que el país y sus territorios esperan.
“DEBE SEGUIR COMO UN ACTIVO TOTAL DEL ESTADO”
La diputada Marcela Hernando (Partido Radical) cuestionó que en muchas autoridades hay desconocimiento y en otras, agendas que desprestigian a una empresa que sigue siendo importante para el futuro de los ingresos que tiene por dar al país.
“Codelco debe seguir como un activo total del Estado”, enfatizó y, en esa línea, aseguró que no se puede comparar el endeudamiento de Codelco con el endeudamiento de mineras privadas porque dicha deuda obedece a inversión necesaria para la modernización y mantención de la producción, en un escenario en que el Estado no invierte en su activo estratégico más preciado.
“Creo que el Estado debe tener el control de las empresas estratégicas y como país nos van quedando pocas. Además, la estructura de gobernanza actual no es suficiente y no ha dado el ancho para los desafíos de la industria, me parece que es hora de concretar la idea de una comisión especial de expertos que establezcan un plan de largo plazo, no sujeto a los cambios políticos”, sugirió.
Hernando dijo que no hay que olvidar que tanto el directorio de Codelco como el propio gobierno han pedido cautela en esta materia y que el presidente del directorio, Bernardo Fontaine, reafirmó que la empresa «seguirá siendo cien por ciento estatal». Y el presidente Kast fue claro: primero hay que ordenar la gestión, después se abre el debate de la propiedad. “Mejorar la gestión, gobernanza y fiscalización deben ser los tópicos primarios respecto de Codelco y en la agenda ciudadana la prioridad es otra: seguridad y empleo”, recordó la exministra de Minería.
“UNA IDEA ANTIPATRIOTA”
Para el diputado Jaime Araya (IND-PPD), la idea es parte de una estrategia para tapar el “bencinazo” que “ha causado tanto daño y crisis a la economía familiar. No podemos caer en este tipo de debates tramposos, porque nadie en su sano juicio podría pensar que privatizar Codelco es una idea a lo menos razonable, es propia de gente antipatriota. La codicia de republicanos no tiene límites y están dispuestos a cualquier cosa con tal de seguir llevando los bolsillos de los ricos de nuestro país”.
El congresista señaló que la propuesta es una bomba de humo para tapar los problemas de autoridades que tuvieron que salir del gobierno por temas de droga, de abuso sexual, de incumplimiento normativo, para tapar la grave crisis de cesantía y “los pésimos números que vienen en el próximo Imacec”.
“Por eso han propuesto esto de privatizar Codelco y el proyecto de latidos fetales. Al mirar el conjunto de provocaciones que promueve el gobierno en concierto con los partidos del oficialismo, es una estrategia barata para tapar los problemas que ellos quieren que salgan de la escena pública”, emplazó Araya.









