Más de 2,3 toneladas de marihuana fueron sacadas de circulación en la provincia de El Loa tras dos procedimientos desarrollados por Carabineros en Calama y la frontera con Bolivia, en uno de los mayores golpes al narcotráfico registrados este año en la Región de Antofagasta.
El primer operativo fue liderado por el OS7 de Carabineros junto al Ministerio Público, luego de una investigación que permitió detectar una organización criminal dedicada al tráfico de drogas.
Las diligencias establecieron la existencia de un centro de acopio en Calama, desde donde la sustancia ilícita sería distribuida hacia distintas zonas del país. En ese contexto, los efectivos policiales interceptaron un camión aljibe utilizado para transportar la droga, logrando la detención de cuatro personas adultas, entre ellas una mujer.
El procedimiento concluyó con la incautación de 1.473 kilos de marihuana, además de dinero en efectivo, teléfonos celulares, vehículos y otras especies asociadas a la investigación.
El segundo hallazgo se registró en el sector fronterizo de Tocorpuri, donde personal del retén fronterizo que realiza patrullajes preventivos detectó un acopio compuesto por 795 paquetes abandonados. Tras las pericias correspondientes, se confirmó que contenían 906 kilos de marihuana elaborada.
Sumados ambos procedimientos, la droga decomisada alcanzó los 2.379 kilos, con un avalúo superior a los $4 mil millones, evitando que miles de dosis llegaran a distintos puntos del país.
El general Cristian Montre Soto, jefe de Zona de Carabineros Antofagasta, señaló estar «tremendamente satisfechos con el trabajo realizado, aunque nunca conformes, porque nuestra labor es permanente y se desarrolla de manera constante tanto en la frontera como en la segunda línea de control. Estos dos procedimientos reflejan precisamente las dos dimensiones de nuestro trabajo: la investigación especializada y la prevención”, señaló
Con estas nuevas incautaciones, la Región de Antofagasta ya supera las 28 toneladas de droga decomisadas durante 2026, consolidándose como una de las principales zonas de control contra el narcotráfico en el norte del país.












