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martes, 27 octubre, 2026
Agenda Ejecutiva

Nodo Landata lleva la voz de las mujeres del desierto de Atacama a la COP17 de Biodiversidad

La delegación de Landata presentó en el Women’s Hub de la COP17 experiencias que vinculan ciencia, conocimientos de los pueblos originarios y participación de las mujeres en la conservación del desierto de Atacama, destacando la biodiversidad de sus ecosistemas y la necesidad de una representación ecológica justa en las metas internacionales.

La experiencia científica y territorial del desierto de Atacama formó parte de las conversaciones internacionales sobre mujeres y conservación realizadas en el marco de la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que se desarrolla en Ereván, Armenia.

El viernes 23 de octubre, a las 17:00 horas, representantes del Nodo Landata — Laboratorio Natural Desierto de Atacama, liderado por la Universidad Católica del Norte (UCN) y financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) — participaron en un encuentro desarrollado en el Women’s Hub, espacio impulsado por el CBD Women’s Caucus para promover el liderazgo y la participación de las mujeres en las decisiones mundiales sobre biodiversidad.

La actividad fue moderada por Laura Bermúdez, abogada ambiental colombiana vinculada al CBD Women’s Caucus, y permitió presentar experiencias que conectan investigación científica, conocimientos de los pueblos originarios y participación de las comunidades en la protección de los ecosistemas.

La biodiversidad invisible de los salares y el conocimiento de las mujeres indígenas

La Dra. Cinthya Tebes, geóloga, investigadora del Centro de Biotecnología de la Universidad Católica del Norte e integrante de la comunidad aymara de Quillagua, presentó una perspectiva que integra el conocimiento científico y la vinculación cultural y territorial con el desierto de Atacama.

Su exposición abordó la fragilidad ecológica de los salares y otros ambientes salinos, destacando la singularidad de su biodiversidad microbiana y la existencia de formas de vida capaces de desarrollarse en condiciones ambientales extremas.

Estos ecosistemas albergan comunidades de microorganismos y procesos biológicos que no siempre resultan visibles, pero que constituyen componentes fundamentales de la biodiversidad de los ambientes hiperáridos.

Tebes destacó también la participación de las mujeres de las comunidades locales en el conocimiento, cuidado y protección de estos ecosistemas, relevando su relación histórica con el territorio y la importancia de incorporar sus experiencias en los procesos de conservación.

Su participación permitió vincular la investigación científica sobre la singularidad de los salares con los conocimientos territoriales de los pueblos originarios, aportando una perspectiva sobre la necesidad de reconocer tanto los valores ecológicos de estos ambientes como a las comunidades que mantienen vínculos con ellos.

Ciencia, territorio y participación para una conservación más justa

Por su parte, Ximena Retamal, Periodista, Mg. en Ciencias Políticas y coordinadora de Comunicaciones, Vinculación y Relaciones Internacionales del Nodo LANDATA, presentó el modelo de movilización del conocimiento que desarrolla la iniciativa en el desierto de Atacama.

Su intervención abordó el desafío de superar la fragmentación entre el conocimiento científico, la información institucional y los saberes de las comunidades, promoviendo procesos de colaboración que permitan transformar la información en capacidades, decisiones y acciones territoriales.

El modelo integra investigación científica, revisión de antecedentes, cartografía participativa, diálogo con comunidades, reconocimiento de conocimientos locales y devolución de información, articulados mediante una Hoja de Ruta que orienta las prioridades de investigación y vinculación.

Entre las experiencias destacadas se encuentra el monitoreo participativo de la cuenca del río Loa, mediante el cual LANDATA promueve la generación conjunta de información, la formación de capacidades y la participación de comunidades en el conocimiento y seguimiento de sus sistemas hídricos.

Retamal vinculó estas experiencias con la necesidad de visibilizar los desiertos naturales como ecosistemas únicos, cuya biodiversidad y procesos ecológicos requieren mayor reconocimiento en las políticas internacionales de conservación.

El desafío de representar justamente los desiertos naturales

Uno de los planteamientos expuestos por LANDATA fue la necesidad de avanzar hacia una representación ecológica adecuada de los desiertos naturales en el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal.

En particular, la Meta 3, que establece el compromiso de conservar al menos el 30 % de las áreas terrestres y aguas continentales, y de las áreas marinas y costeras, para 2030 mediante sistemas ecológicamente representativos y gobernados de manera equitativa.

Desde el desierto de Atacama, LANDATA plantea que el cumplimiento de esta meta debe considerar las características particulares de los ambientes hiperáridos, incluidos aquellos cuya biodiversidad no se expresa mediante una cobertura vegetal significativa.

Esta perspectiva implica distinguir los desiertos naturales de los procesos de desertificación y reconocer que la escasez de vegetación no equivale a ausencia de biodiversidad ni disminuye la importancia ecológica de estos territorios.

La propuesta incorpora también la participación de las comunidades locales y los pueblos originarios en las decisiones sobre conservación, considerando sus conocimientos, derechos y vínculos con los ecosistemas.

Mujeres, conocimiento territorial y metas internacionales

La conversación desarrollada en el Women’s Hub permitió relacionar la experiencia de LANDATA con la Meta 23 del Marco Mundial de Biodiversidad, que busca garantizar la igualdad de género y la participación plena, equitativa, efectiva e informada de las mujeres en las decisiones relacionadas con biodiversidad.

Para el Nodo, esta dimensión se vincula con su trabajo de reconocimiento de los conocimientos territoriales, el diálogo intergeneracional y las iniciativas que promueven la participación de las mujeres en la comprensión y cuidado del desierto de Atacama.

La participación de Tebes y Retamal permitió presentar dos dimensiones complementarias de la conservación: la comprensión científica de ecosistemas particularmente frágiles y el desarrollo de metodologías que conectan ese conocimiento con la participación de las comunidades y las decisiones sobre sus territorios.

Desde Atacama hacia una red internacional por los desiertos naturales

La participación en el Women’s Hub forma parte de la agenda de Landata durante la COP17, orientada a promover el reconocimiento de los desiertos naturales, compartir experiencias de movilización del conocimiento y fortalecer oportunidades de cooperación internacional.

Landata ha desarrollado dos versiones del ciclo de encuentros internacionales «Mujeres del Desierto», reuniendo a científicas, lideresas comunitarias y representantes de pueblos originarios para intercambiar conocimientos y experiencias sobre los ecosistemas desérticos. Estas iniciativas han contribuido a visibilizar el papel de las mujeres en la conservación, el reconocimiento del patrimonio natural y cultural, y la gobernanza de estos territorios, fortaleciendo redes de colaboración y participación.

Las presentaciones y actividades de Landata en la COP17 buscan aportar evidencia científica y experiencias territoriales a las conversaciones internacionales sobre representatividad ecológica, participación comunitaria y gobernanza de la biodiversidad.

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