Con la construcción de una segunda planta concentradora que ya supera el 80% de avance, Minera Centinela se prepara para uno de los hitos más relevantes de su historia reciente. Así lo aseguró su gerente general, Nicolás Rivera, durante una entrevista concedida al podcast Un Día Menos desde Exponor 2026.
El ejecutivo destacó que la iniciativa permitirá consolidar el distrito minero y aumentar significativamente la capacidad productiva de la operación ubicada en la comuna de Sierra Gorda.
“Vamos a crecer en un poquito más de 140 mil toneladas de cobre fino al año y prácticamente duplicaremos nuestra producción de oro, molibdeno y plata”, señaló Rivera.
Segunda concentradora entra en tierra derecha
La expansión contempla la construcción de una nueva planta concentradora para procesar minerales sulfurados, además de la infraestructura asociada, incluyendo un nuevo sistema de disposición de relaves.
Según explicó el gerente general, la nueva instalación se encuentra a cerca de nueve kilómetros de la concentradora actualmente en operación, lo que también representa importantes desafíos logísticos y operacionales para la compañía.
“Estamos avanzando a pie firme. Estamos construyendo nuestra segunda concentradora y una serie de proyectos que habilitan ese aumento de producción. Esperamos el próximo año estar entregando buenas noticias”, afirmó.
La puesta en marcha está prevista para 2027.
Más empleo y foco regional
Rivera indicó que actualmente el proyecto mantiene un peak cercano a las 13 mil personas en construcción, cifra que se suma a los cerca de 10 mil trabajadores que participan en las operaciones permanentes del distrito.
En ese contexto, destacó el compromiso de la compañía con la contratación regional.
“Estamos fomentando que al menos un 40% de las personas que trabajan en nuestras empresas colaboradoras provengan de la Región de Antofagasta”, explicó.
La estrategia busca fortalecer el impacto económico local y generar mayores oportunidades para las comunidades de Sierra Gorda, Michilla, Calama y Antofagasta.
Sierra Gorda como ejemplo de colaboración
Consultado por la relación entre minería y desarrollo territorial, el gerente general destacó el trabajo que la compañía mantiene con la comuna de Sierra Gorda.
“Queremos que Sierra Gorda crezca, que tenga mejores colegios, mejor infraestructura y una mejor calidad de vida. Eso será virtuoso para la comunidad y también para la minería”, afirmó.
Entre las iniciativas en ejecución mencionó la urbanización y pavimentación de más de siete hectáreas en la comuna, además de proyectos desarrollados junto al municipio y organizaciones sociales.
El desafío del capital humano
Para Rivera, uno de los principales retos de la minería del futuro será contar con personal especializado para operar y mantener tecnologías cada vez más avanzadas.
La compañía avanza en procesos de automatización, incluyendo flotas autónomas de camiones mineros, lo que incrementa la demanda por técnicos e ingenieros especializados.
“Probablemente el mayor desafío que tenemos es encontrar personas capacitadas que quieran desarrollarse en esta industria. Necesitamos fortalecer especialmente las ingenierías ligadas al mantenimiento”, señaló.
Innovación mundial en gestión de relaves
Rivera también abordó uno de los proyectos más innovadores impulsados por la compañía: la utilización de un antiguo rajo minero como depósito de relaves espesados.
La iniciativa reutiliza una excavación histórica de la antigua Minera El Tesoro, transformándola en un sistema de almacenamiento con recuperación de agua y menor ocupación de suelo.
“Para relaves espesados a esta escala es una experiencia inédita en el mundo”, afirmó.
El proyecto requirió un importante trabajo conjunto con las autoridades regulatorias debido a que no existían precedentes normativos para una solución de estas características.
Minería para varias décadas más
Finalmente, el gerente general de Centinela aseguró que el potencial geológico de la región sigue siendo enorme y que el futuro de la minería dependerá de la capacidad de generar beneficios tangibles para las comunidades.
“Hoy proyectamos operaciones hasta 2060, pero si hacemos las cosas bien, perfectamente podríamos hablar de 50 o 60 años más de actividad minera. El desafío es que las personas perciban que su calidad de vida mejora con nuestra presencia”, concluyó.












