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martes, 8 septiembre, 2026
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“Si el ministro de Vivienda es crítico, esta es la oportunidad para demostrarlo”: abogado y condena contra el Serviu por Villa El Salar

Rolando Lorca llevó la causa que condenó al Serviu y una constructora por las fallas en las 126 casas de la villa, cuya totalidad será demolida para levantarse nuevamente. El abogado aseguró que el problema ocurrió por la falta de fiscalización del servicio y espera que el ministerio no apele a la resolución judicial, instruya sumarios e inicie acciones contra la empresa.

El abogado Rolando Lorca declaró que la condena contra el Serviu y una empresa constructora por las fallas en la Villa El Salar de Antofagasta es una oportunidad para que el ministro de Vivienda, Iván Poduje, demuestre en la práctica sus críticas contra las compañías negligentes. El demandante espera que los cuestionamientos que el ministro ha levantado en otras regiones se manifiesten en el caso antofagastino, no solo instruyendo sumarios en el servicio, también instando a que “le dé con todo el peso de la ley” a la empresa involucrada en estos hechos.

Lorca representó a 77 demandantes de las 122 familias que en el 2020 recibieron sus casas en la Villa El Salar, complejo que tiene una orden de demolición dictada por las autoridades. El abogado expuso que lo más delicado en la causa es que resultó afectada la buena fe con las instituciones públicas, ya que “toda esa plata del Estado de Chile, obtenida de los impuestos se fue a la basura porque el Serviu no hizo su trabajo”.

Las deficiencias, explicó el Lorca, fueron por falta de control, supervisión y fiscalización del Serviu con la constructora. “Un día comienza a salir agua por una ampolleta, después sale agua por los enchufes. Un día las paredes se agrietan de manera diagonal, luego la casa se hunde cinco centímetros. ¿Qué haría cualquier persona en esa situación que confió en el Estado? Este es un caso que no resiste mayor análisis”, emplazó.

¿De qué manera llegó la causa a su oficina?

Los vecinos primero se acercaron a otro colega, Mauricio Peldosa, quien en ese momento en trabajaba en el sistema público.  Él me dijo, “esta causa es para ti, porque es lo que te gusta”. Cuando el caso llegó a la oficina, claramente vi que es lo que me motiva, porque se trata de ayudar a gente que ha sufrido una injusticia y una burla, como fue lo que sufrieron estas personas.

Durante el desarrollo del juicio recibimos ayuda que debo destacar, por parte del diputado Jaime Araya y el senador Pedro Araya. Soy sumamente crítico de los políticos, pero también hay que reconocer la ayuda y, particularmente, de Pedro Araya. Él envió dos oficios solicitando información y las respuestas las compartió con nosotros para que la presentáramos en el juicio.

¿Cuál era la magnitud de los daños?

Todo el condominio está mal hecho. Toda la inversión pública para construir ese condominio fue plata perdida, así de simple. Ya están las resoluciones que ordenan la demolición y el Serviu tendrá que construir otra vez una nueva villa. Esto es la prueba flagrante de que el Estado chileno está haciendo agua en materia de vivienda. Y esto no es culpa de este gobierno, no es culpa del gobierno anterior, esto se viene arrastrando hace décadas. La crisis de la vivienda está siendo de tal magnitud, que la parte que está a cargo del Ministerio de Vivienda y Urbanismo no da el ancho, porque esta no es la única demanda contra Serviu por este tipo de situaciones, nosotros mismos tenemos otra demanda por Caparrosa, que entró etapa de sentencia. Así que, probablemente, tendremos otra sentencia contra Serviu por falta de servicio.

En el caso de Villa El Salar, son 122 familias que en diciembre del 2020 llegaron a ocupar sus propiedades y cerca de un año después tuvieron que abandonarlas. El sueño de la casa propia, un sueño multigeneracional en este país desde la década del 60 a la fecha, uno de los grandes orgullos que podía exhibir el Estado chileno, pasando por el gobierno de Alessandri, Frei Montalva, Allende, el innombrable, Aylwin, Frei Ruiz Tagle, Lagos, de todos, de pronto se fue al carajo.

Serviu debió ejecutar sumarios por esto, pero la pregunta es si los hizo. ¿Hubo juicios de cuenta contra los funcionarios públicos que fracasaron en este tema?

¿Qué argumentos condenaron el Serviu?

Serviu fue condenado por falta de servicio. Esto significa que conforme a la ley debía supervisar, controlar y fiscalizar que ese proyecto se hiciera conforme a las bases técnicas y administrativas del mismo, pero no lo hizo. Y a tal punto que tendrán que demoler toda la obra pública, ni una de las 126 casas se salvó. Toda esa plata del Estado de Chile, obtenida de los impuestos se fue a la basura porque el Serviu no hizo su trabajo. Acá debe haber responsabilidad administrativa. ¿Fueron desvinculados del servicio los responsables, se les hizo un juicio de cuentas para que devuelvan la plata perdida? Esa pregunta hay que hacérsela a la actual directora del Serviu y a la Contraloría.

¿Por qué no hubo fiscalización, supervisión y control a Silvio Cuevas Suárez, el constructor de esas propiedades? Fue un descarado, la sentencia dice de manera clara que él tuvo un actuar negligente y culpable, porque construyó los micropilotes, además de las bases de sustentación de las ciento veintiséis propiedades, sobre una base que tenía un -60% de resistencia de lo que las bases del proyecto decían. Y mintió para ahorrar plata y convertir ese ahorro en su ganancia. En la sentencia está la declaración de un testigo que dice exactamente esto, Silvio Cuevas Suárez falsificó los informes técnicos de la resistencia del hormigón que ocupó para hacer las bases de ese condominio.

MUCHAS CASAS ESTÁN TOMADAS

¿Cuándo las familias tuvieron que dejar el complejo y qué pasó con las viviendas?

El 2012, 122 familias ganaron un subsidio habitacional para construir 126 casas en el sector de la salida Salar del Carmen de Antofagasta hacia la circunvalación. Este se entregó bajo el Decreto Supremo número 49 del Minvu, el cual era una suerte de subsidios por grupo familiar para que allí construyera un proyecto habitacional que fuera ideado por los propios beneficiarios. El 2017 comenzó el proceso de construcción, que sufrió una serie de retrasos producto de las negligencias e incumplimientos que desarrolló el señor Cuevas Suárez y, finalmente, a finales de diciembre del 2020 esas propiedades se entregaron. Las familias tuvieron que irse de sus propiedades a finales del 2023.

Ayer fui al condominio a las 14 horas y está tomado por personas que no tienen ningún título legal para ocuparlo. Estuve en la calle donde hacía las reuniones con las familias y se nota que hay droga, gente que nada tiene que ver con los pobladores originales.

Villa El Salar será demolida conforme a una propia instrucción de Serviu dado los problemas de constructibilidad que presentó. Y esos problemas son responsabilidad de Silvio Cuevas Suárez y espero que Serviu lo demandara por tal situación e imagino que ya lo habrá hecho.

Si Serviu no lo hizo, el ministro tiene que ordenar los sumarios pertinentes a quienes no lo han hecho.

¿Cuál es el aspecto más le preocupa tras llevar la causa?

El daño profundo que deja todo esto. Conversando con la jefa de gabinete del senador Araya surgió esta frase, el daño mayor es a la buena fe y la confianza de las personas con el Estado. Este caso es una derrota brutal del Estado chileno, porque daña la buena fe que el ciudadano común debe tener con las instituciones. Hablamos del percentil de más bajos ingresos, personas que no habilitan para un crédito hipotecario. Y para ellos debe estar el Estado, para ayudarlos y darles la posibilidad de tener una vivienda digna.

Este espíritu (construcción de viviendas sociales) viene de la Corvi, con el gobierno de Alessandri Rodríguez, fue profundizado por Frei Montalva y luego estimulado por Allende. Y esto hay que decirlo sin ponerse nervioso a pesar de lo que uno piensa, incluso fue profundizado en la dictadura, en la década de los 80, luego continuó en la década de los 90 y parte de la primera década del 2000, pero después decayó.

¿Qué viene tras la comunicación del fallo?

Ahora viene notificar al Serviu del fallo y esperar a que no apelen. Si llegasen a apelar me sorprendería mucho y me iría con todo contra este gobierno. Hoy estoy muy molesto con el Estado, pero si Serviu llegase a apelar me voy contra el gobierno. Al revisar el expediente de la sentencia hay tres informes de ingeniería independientes; uno de la Contraloría, uno de la Universidad Católica del Norte y otro de un consultor privado. Y los tres dicen lo mismo, que no hubo fiscalización, supervisión ni control de Serviu para evitar que Cuevas Suárez construyera sin apegarse a las especificaciones técnicas administrativas del proyecto. Lo único que podrían decir es que Silvio Cuevas Suárez los engañó y falsificó documentos, pero eso implicaría que debería estar preso por falsificar instrumento público, entonces resultaría particularmente impresentable que este gobierno presentase una apelación.

MINISTRO, SUMARIOS Y ACCIONES JUDICIALES

El ministro de Vivienda, Iván Poduje, ha sido particularmente crítico con varias empresas que se dedican a la construcción de viviendas sociales, precisamente por fallas registradas en las obras.

Si el ministro de Vivienda es crítico, esta es la oportunidad para demostrarlo, que le dé con todo el peso de la ley a Cuevas Suárez. El Estado tiene que funcionar, hacer sumarios para buscar la responsabilidad administrativa de quienes estaban en esa época a cargo del proyecto. Si esos funcionarios fueron sumariados tiene que haber un juicio de cuenta. El señor Cuevas Suárez debió ser demandado por Serviu y hacer la denuncia tanto en términos civiles como penales. ¿Esto se hizo, quién tenía que hacerlo? El director o directora regional del Serviu.

La señora Milenka, la señora Valery, la señora Noelia, la señora Caroline, la señora Norma y podría nombrar a todas las mujeres que tuve que el honor de representar, son personas que se sacaron la cresta para juntar la plata y luego arreglar sus casas cuando se la entregaron. Y de pronto un día comienza a salir agua por una ampolleta, después sale agua por los enchufes. Un día las paredes se agrietan de manera diagonal, luego la casa se hunde cinco centímetros. ¿Qué haría cualquier persona en esa situación que confió en el Estado? Este es un caso que no resiste mayor análisis.

¿Qué corresponde como indemnización para los demandantes?

El gobierno, a través del Gobierno Regional y Serviu, tomó la decisión de demoler Villa El Salar, porque después que las familias abandonaron el lugar se convirtió en un antro delincuencial y de venta de drogas. Eso fue denunciado por la presidenta, la señora Milenka González, a la delegada presidencial de Boric, Karen Behrens, quien advirtió que si no hacían nada ahí habría muertos, y los hubo; que habría tráfico de drogas, y ahora es obvio.

La semana pasada se notificó a las personas que están en la villa ahí que serán desalojadas. Con máquinas demolerán todo y se construirá una nueva villa. Pero esto no está dentro del contexto del fallo de la semana pasada. Lo que el fallo ordena es que tanto Serviu como Cuevas Suárez tienen que pagar una cantidad de dinero por determinar por daño moral y emergente a los pobladores. El tribunal establecerá el monto en función de las pruebas que en la etapa de cumplimiento de la sentencia se expongan. Cuando presenté la demanda pedí que, en la etapa de cumplimiento del fallo, en caso de acogerse a la demanda, se calcularan las indemnizaciones de carácter moral y emergente.

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