Durante su niñez entre Las Rocas y El Trocadero, en la zona norte de Antofagasta, Andrés Puras Fernández (37) una vez comentó que jamás dejaría su ciudad. Sin embargo, el destino de este ingeniero en sonido descendiente de una familia con raíces en el País Vasco está escribiéndose a más de 10 mil kilómetros de distancia. Hoy, el antofagastino que vive en un valle cerca de campos de lavanda en la Provenza francesa fue seleccionado como uno de los jurados que tendrá el primer Mundial de la Yerba Mate, hito que se desarrollará entre el 5 y 7 de junio en Buenos Aires, Argentina. Sudamerican Mate, el proyecto que comenzó en Instagram y YouTube como un pasatiempo, terminó por convertirse en su actividad principal. Ahora no solo es un influencer en esta materia, también adquirió conocimientos para profesionalizar su contenido, formándose como sommelier y divulgador cultural del producto.
Puras detalló que fue convocado por la organización a participar como jurado del primer Mundial de la Yerba Mate, un certamen técnico con evaluación de especialistas. “Allí encontrarás sommelier en yerba mate, tecnólogos en alimentos y expertos en análisis sensorial. Se me convocó, creo, por mi trayectoria haciendo contenido por tanto tiempo y también porque me fui profesionalizando. Habrá otros dos representantes de Chile junto a especialistas de todo el mundo”, explicó.
Andrés precisó que la idea del mundial es para relevar el lugar que se merece a la yerba mate. A la competencia las marcas yerbateras envían sus muestras y su desarrollo es similar a los certámenes de vino. “Los expertos vamos puntuando las muestras y después eso, dependiendo de cierto número obtienen una medalla. Es un análisis en cata a ciegas, a los 35 jurados nos pasan las muestras que no sabemos de dónde vienen. Se llama mundial porque no solo habrá yerba mate de Argentina, también de Brasil, de Paraguay de Uruguay, gente de Chile que también irá”, declaró.
Para quienes no saben, expuso Andrés, la planta de la yerba mate solamente crece en una región que comprende Paraguay, el nordeste de Argentina y el sur de Brasil. Hasta el momento, no se han encontrado vestigios de que crezca de forma nativa en ningún otro lugar que no sea esa zona geográfica. Incluso, añadió, aunque existen marcas chilenas, se trata de un productor importado, pero que envasan en Chile. Por ello será posible ver marcas que no necesariamente sean de los países productores, como Polonia, Francia, Estados Unidos o Uruguay.
“Partí esto como un experimento y hubo momentos, como todas las cosas en la vida, en que uno piensa en decir ‘acá paro y hago otra cosa’. Pero después de mucho tiempo creo que es la respuesta a todo el trabajo. Mi labor principal es ser un comunicador de la yerba mate y que me convocaran a un hito que marcará un antes y un después para quienes producen, comunican y consumen, es súper lindo, enriquecedor. Voy con muchas expectativas y también agradecido de que me consideren dentro de algo histórico”, valoró Puras Fernández.
“SOLO DOS AÑOS PARA APRENDER IDIOMA”
Aunque nunca tuvo intenciones de dejar la vista desde el desierto al Océano Pacífico, a los 19 años viajó a España para buscar el lado de desconocido de la familia de su abuelo, explicó Andrés desde Saint-Paul-Trois-Châteaux, un pueblo de unos 15 mil habitantes en el sur de Francia, donde vive junto a su esposa e hijo de tres años. En el curso de esa experiencia en el 2008 consiguió pasaporte español y en el 2010 regresó a Antofagasta para estar con su familiar y terminar sus estudios de ingeniería.
En el 2014 partió a Inglaterra, esta vez con una clara motivación, aprender inglés. Lo que serían dos años de aventura para perfeccionar el idioma se transformó en más de una década viviendo en Europa. “En Londres aprendí inglés a la fuerza, trabajando. Primero levantaba platos en un bar y después me pasaron a la barra, donde tenía que interactuar más con la gente. Ahí mi idioma empezó a fluir mucho y eso me sirvió un montón para soltarme con el inglés”, relató el antofagastino.
Pero sus planes iniciales cambiaron al poco de llegar a la capital británica. Junto a su empleo en el bar comenzó a colaborar con una ONG que trabaja con jóvenes. Andrés es músico y audiovisualista, por lo que ayudó en el área artística de la organización, donde a los 24 años conoció a su esposa, una ciudadana francesa con quien contrajo matrimonio en el 2017.
En 2020, en plena pandemia del coronavirus, la pareja dejó Inglaterra para radicarse en el pueblo de origen de su esposa, en el sur de Francia. “Saint-Paul-Trois-Châteaux es un pueblo remoto, una zona vitivinícola y esta área se conoce por las fotos de sus campos de lavanda”, detalló el ingeniero en sonido.
“A LOS 12 AÑOS PROBÉ EL MATE Y NO ME GUSTÓ”
Andrés sostuvo que su inicio en la yerba mate se remonta a cuando tenía 12 años, ya que en su casa había bombillas que traían de regalo desde el sur de Chile. “Un día crucé la calle y compré yerba para probar el mate. Fue la peor experiencia que tuve, era niño y lo preparé mal. Mi abuela me dijo que era amargo, que tuviera cuidado”, recordó.
En el 2010 fue a realizar trabajos sociales a San Pedro de Atacama y junto a un amigo que vivía en ese poblado tomaban mate todos los días mirando los volcanes. “Después de un mes y medio volví a casa y me compré un mate, una bombilla, yerbas y desde entonces no paré más”, señaló Andrés.
Aquella experiencia coincidió con un viaje a Argentina. Con su faceta de músico llevó sus creaciones de reggae para tocar en algunos bares Buenos Aires y Mar del Plata, lo que le permitió conocer un universo dedicado al mate. Allí conoció desde diferentes tipos de yerba y accesorios hasta bombillas que en Chile no estaban disponibles en esa época.
Ya en el 2018, como un proyecto personal sin ninguna gran aspiración creó Sudamerican Mate en Instagram y luego en YouTube. “Llevaba tiempo haciendo videos y fotografías en redes sociales, pero quería probar y compartir un tema que me gustara. En Inglaterra me conocían como el tipo de Chile que andaba con el mate para todos lados y en ese momento pensé ‘por qué no hago algo con el mate’. Esto fue a modo de experimento, por si funcionaba”, confesó.
De esta forma empezó a subir fotos de sus mates, de cómo los preparaba en la mañana y si tenía que salir en tren, aprovechaba de compartir fotos con el mate en el vagón. Pronto llegaron las sugerencias para que probara más yerbas y con ello creó que los primeros videos en los que hacía reseñas. “Un poco después de que abrí Instagram pasé a YouTube y buscaba si alguien estaba haciendo esto, videos exclusivos de mate en español, pero no encontré. Había de Sudáfrica, Estados Unidos, de Brasil, de Polonia y en español había canales que mostraban cómo preparar, pero no eran exclusivos de yerba mate”, apuntó el antofagastino.
DE HOBBY A TIEMPO COMPLETO
La actividad de las redes sociales la desarrollaba en los tiempos libres que dejaba su trabajo en la producción y operación de equipos para eventos en Inglaterra. Pero a medida que dedicaba más horas a sus videos y publicaciones fue profundizando en sus conocimientos. “La curiosidad me ayudó mucho, quería saber más cosas, como la procedencia. Empecé a hacer cursos, talleres, me capacité como sommelier de yerba mate, porque me interesaba mucho educar mi paladar, a distinguir los sabores. Aprendí lo técnico, como analizar una yerba y eso lo apliqué en mi contenido”, contó el divulgador.
Actualmente, Andrés indicó que su actividad principal es el trabajo en torno a la yerba mate. Sin embargo, expresó que la creación de contenido es un parte de todo su quehacer, ya que con el tiempo ha levantado un “ecosistema” con proyectos, asesorías y alianzas estratégicas que permiten sostener su presencia en las redes sociales.











