Con la participación de representantes de distintos pueblos originarios, profesionales de la salud y miembros de la comunidad, el Hospital Regional de Antofagasta fue escenario de un encuentro que buscó acercar la medicina ancestral indígena a la red asistencial de la región.
La actividad reunió a sanadores tradicionales de los pueblos atacameño, chango y mapuche, quienes compartieron conocimientos, experiencias y prácticas de salud transmitidas por generaciones. La iniciativa fue organizada por la Seremi de Salud como parte de los esfuerzos por avanzar hacia una atención más inclusiva y respetuosa de la diversidad cultural presente en la región.
Durante la jornada se desarrollaron exposiciones y espacios de conversación orientados a generar un diálogo entre los saberes ancestrales y el sistema de salud formal. Entre las presentaciones destacaron la exposición sobre medicina ancestral mapuche a cargo del machi Aniceto Lleuful, el rescate de la herbolaria changa presentado por Patricia y Graciela Chirino, y la experiencia de la Asociación de Sanadores Lickan Hampitur respecto de la medicina tradicional atacameña.
El seremi de Salud, Rodrigo Medina, explicó que “la actividad se desarrolló como un espacio de diálogo e intercambio de conocimientos entre sanadores en conjunto con la comunidad (principalmente atacameña, changa y mapuche) junto a actores del sistema de salud, promoviendo la articulación entre la medicina ancestral y la red asistencial”.
Instancias de esta índole cobran especial relevancia en una región donde más de 91 mil personas se reconocen como parte de un pueblo originario. Según cifras entregadas por la autoridad sanitaria, el pueblo atacameño o Lickanantay es el más numeroso en la zona, con más de 27 mil integrantes, seguido por el pueblo mapuche con más de 18 mil personas. A ellos se suman las comunidades quechua y aymara, que en conjunto superan los 29 mil habitantes.
Desde la Seremi de Salud destacaron que este tipo de iniciativas buscan fortalecer el respeto por la cosmovisión indígena y reconocer la medicina ancestral como un aporte relevante para el bienestar integral de las personas, en el marco del modelo de salud intercultural impulsado a nivel nacional.












