La excavación de zanjas en la frontera de Antofagasta con Bolivia es una medida de contingencia para el alcalde de Ollagüe, Jhean Ramírez. A pesar de que valora la iniciativa del gobierno, el jefe comunal sostuvo que este trabajo tiene que ir acompañado de un plan permanente que no solo incluya patrullajes del Ejército, sino también labores de inteligencia con el país limítrofe. Las bandas delictivas ya están en Chile, recordó el alcalde, por lo que las zanjas solo retrasan su operación, pero no terminan con sus actividades en la frontera.
A pesar de que Ramírez dirige un municipio con menos de 300 personas encuestadas en el último Censo, se trata de una comuna estratégica para el país, ya que a través de ella el Estado ejerce soberanía sobre los extensos terrenos de Antofagasta que colindan con Bolivia. De hecho, el Complejo Fronterizo Ollagüe está prácticamente dentro del poblado y en el área abundan los pasos no habilitados por donde transitan vehículos con encargo por robo.
En marzo comenzó la aplicación del plan Escudo Fronterizo que impulsó el gobierno, el que considera la excavación de zanjas para frenar la inmigración irregular. El alcalde sostuvo que un contingente militar llego al día siguiente de que se emitiera el decreto de esta iniciativa y las maquinarias lo hicieron 24 horas después.
“Todavía no empiezan los trabajos, mandaron la maquinaria, pero entiendo que falta personal calificado para utilizarlas. La presencia de los equipos especializados ha funcionado bien. Hemos visto un control mucho más grande que en tiempos anteriores. Con el tema de la zanja, como todavía no parten los trabajos, no puedo emitir un comentario al respecto”, declaró Ramírez.
El jefe comunal valoró el trabajo del Ejército que dispone de tres puntos de control y la última tecnología en drones y en conexión satelital. También cuentan con cámaras térmicas y de movimiento a unos 40 kilómetros en la primera parte de la frontera de Ollagüe con Bolivia, lo que se apoya con patrullajes al otro sector que está hacia la Primera Región.
Operativos complejos
Sobre la efectividad de las zanjas, el alcalde dijo que como el ancho de la frontera es muy amplio, incluso con una excavación de grandes dimensiones los grupos delictuales siempre buscarán el lugar por dónde pasar.
“Creo que esto tiene que ir de la mano con un plan completo de patrullaje y un plan de inteligencia con Bolivia. Esto necesita de operativos completos, porque las bandas están operando dentro de Chile y las zanjas pueden retardar su funcionamiento, pero seguirán actuando en el país. Pienso que esto es un plan de contingencia, momentáneo, pero después tiene que venir algo definitivo para erradicar este tipo de bandas de las fronteras”, manifestó Ramírez.
El alcalde también señaló que a través del Ministerio del Interior y Aduana les enviaron un camión escáner al paso fronterizo de su comuna. “No hay día en el que trabaje y no detecte algo. Así que, por lo menos, nos sentimos un poquito más resguardados con eso. Esperamos que se haga efectivo lo otro (excavación de zanjas) para hacer una comparación, porque muchos me están preguntando”, indicó.
Hace unas semanas el municipio tuvo que abastecer de combustible y generadores al Complejo Fronterizo de Ollagüe porque registró fallas en su sistema eléctrico. Ramírez expuso que acudieron en ayuda de los funcionarios públicos que trabajan en el puesto, quienes no tenían agua potable por este problema y porque, al cerrar el complejo, se acumularon buses de turismo, situación que impactó de inmediato en el pequeño poblado.
“En parte, hemos tenido algunas variaciones con el tema energía en el paso fronterizo. Sí nos encontramos manteniendo todavía a los servicios públicos como Carabineros, la posta rural y el colegio que pertenece al Slep (Servicio Local de Educación Pública). Y ahora llegó una solicitud para darle operatividad de servicios básicos a la nueva tenencia, que es un proyecto bastante bullado en nuestra localidad”, finalizó Jhean Ramírez.









